50 Mujeres Orgullo de Querétaro.

Con motivo del 8M, tuve el honor de acompañar la presentación del libro “50 Mujeres. Orgullo de Querétaro 2026”, en su quinta edición, un proyecto que, año con año, visibiliza trayectorias de mujeres que, con trabajo, convicción y compromiso, contribuyen a construir una sociedad más justa. Aquí el short.

Reconozco la labor de Carlos García Astorga por impulsar esta iniciativa editorial que no solo documenta historias de vida, sino que también fortalece la memoria colectiva y el reconocimiento público del liderazgo femenino en Querétaro.

Felicito a todas las mujeres que integran esta edición. Cada historia representa esfuerzo, resiliencia y vocación de servicio. En un contexto en el que la igualdad sustantiva sigue siendo un desafío, estos espacios de visibilización son indispensables para avanzar hacia una sociedad más equitativa.

Tuve el privilegio de formar parte de la tercera edición, y hoy, desde la sororidad, reitero mi respaldo a este proyecto que honra el talento y la contribución de las mujeres queretanas.

Porque reconocer a las mujeres es también fortalecer el presente y proyectar un mejor futuro.

“Mujeres de hoy en la política: mujeres liderando la toma de decisiones”

En el marco del Día Internacional de la Mujer, asistí a la conferencia “Mujeres de hoy en la política: mujeres liderando la toma de decisiones”, un espacio de reflexión imprescindible sobre el papel de las mujeres en los ámbitos públicos y de poder.

Reconozco la calidad y solidez de la ponencia de la Mtra. Ana García G., cuya exposición aportó elementos relevantes sobre liderazgo, participación y responsabilidad en la toma de decisiones, desde una perspectiva actual y comprometida.

Compartí mi visión, los retos a los que me enfrenté y la difícil toma de decisiones al frente de una institución conformada por más de 1400 personas, como presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro.

Estos espacios no solo informan: forman criterio, fortalecen convicciones y contribuyen a una discusión pública más seria y necesaria sobre el papel de las mujeres en la vida política.

Mi reconocimiento a quienes impulsan este tipo de encuentros. La presencia de mujeres en la toma de decisiones no es una concesión, es una condición para una democracia más completa.

Panel: “Los logros de las mujeres a lo largo de la historia”

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, CANACINTRA Querétaro llevó a cabo un foro diferente por la temática que se abordó: hablar sobre los logros históricos de mujeres en diversos ámbitos, un espacio de reflexión necesario sobre el papel de las mujeres en la transformación de nuestras instituciones.

En mi intervención me referí a los ámbiyos legal y jurisdiccional.

El registro de la primera abogada en México es de María Asunción Sandoval, en 1898.

Compartí un recorrido por las primeras mujeres que nos abrieron camino en el ámbito judicial en México y en Querétaro.

La primera ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fue María Cristina Salmorán de Tamayo, en 1961, madre de mi maestro de doctorado, Rolando Tamayo, quien a menudo nos platicaba de su mamá.

En Querétaro, las primeras mujeres juezas son:

1969, Elvia Estela Guadarrama Gutiérrez, como primera juez municipal (Municipio de Querétaro).

1971, Senorina Contreras Zúñiga, fue la primera juez de primera instancia del Poder Judicial del Estado de Querétaro.

1979, la primera magistrada de nuestro Tribunal Superior de Justicia, fue Sonia Alcántara Magos, quien en 1981 se convirtió también en la primera presidenta.

Las mujeres han sido motor de transformación jurídica y social, no solo como beneficiarias, sino como constructoras del cambio normativo.

Muestra de ello es la lucha de diversas mujeres que obtuvieron logros no solo para ellas, sino para todo el universo de mujeres, a partir de que sus luchas se transformaron en leyes, como:

  1. Ley Valeria: Valeria Macías sufrió acoso por 5 años sin tener delito para denunciar y gracias a ella, se tipificó como delito el acecho o stalking.
  2. Ley Olimpia: Que reconoce la violencia digital y el uso de imágenes íntimas sin consentimiento, gracias a la lucha de Olimpia Coral 2014.
  3. Ley Malena: se reconoció al delito de lesiones con ácido como delito grave, gracias a la lucha de la saxofonista Ma Elena Ríos, que fue agredida con ácido en su cara.
  4. Ley Ingrid: a través de la cual se prohibe que las autoridades y cualquier persona, difunda imágenes de víctimas de feminicidio, lo que se logro gracias a los familiares de Ingrid Escamilla.
  5. Ley Monse: que castiga el encubrimiento de agresores de mujeres, lo que fue gracias a la lucha de Monserrat Bendimes.
  6. Ley Sabina: que reconoce la violencia económica hacia las mujeres al no proporcionar pensión alimentación el sujeto obligado, lo que llevó incluso a la creación del Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias, por la lucha que emprendió Diana Luz, madre de Sabina.

Estas leyes reflejan una exigencia legítima de justicia con perspectiva de género y protección efectiva de los derechos de las mujeres.

La historia del avance de las mujeres en el Derecho, no es lineal ni concluida: es un proceso en construcción que exige memoria, responsabilidad institucional y compromiso con el Estado de Derecho.

Agradezco a CANACINTRA Querétaro y a la Lic. Lourdes Barrios por la invitación.

“Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”

La Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Querétaro, llevó a cabo el foro “Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y al que fui invitada a participar como ponente, por parte del Presidente de dicha sociedad, Julián Altube Guerra.

Compartí el panel con compañeras docentes universitarias y nos acompañó la señora Rectora, Silvia Lorena Amaya Llano. El evento fue moderado por alumnas integrantes de la Sociedad de Alumnos.

Este espacio de diálogo académico, tuvo como finalidad reflexionar sobre el papel de las mujeres en el ámbito jurídico desde las áreas jurisdiccionales, ejercicio de la abogacía, académica y de investigación; hablamos de los desafíos que hemos enfrentado en nuestra trayectoria profesional y la importancia de fortalecer el liderazgo femenino en la construcción de instituciones de justicia.

Dije a las futuras abogadas, que nunca deben ponerse ningún límite y puse como ejemplo a la primera jueza del Poder Judicial del Estado, una mujer que ya siendo maestra de educación primaria, decidió ingresar a la Facultad de Derecho de la UAQ, en un tiempo en que eran espacios dominados por los hombres; ella perteneció a un generación de solo 12 estudiantes donde era la única mujer, allá por 1955-1960; en 1963, fue designada Juez Menor Mixto en San Juan del Río un corto tiempo, y es en 1971 cuando es designada Juez de Primera Instancia en Tolimán, Querétaro. Por eso, si ella nunca se puso límites en un tiempo mucho más complicado, menos ahora con los avances que tenemos.

Para mí, siempre es significativo estar en mi alma mater, donde me formé desde preparatoria hasta doctorado y donde hoy también comparto mi experiencia como docente, dialogando con las nuevas generaciones de juristas sobre el compromiso con el Estado de Derecho, la igualdad y el acceso a la justicia.

Invité a todas y a todos a seguirse formando en la verdad y en el honor, requerimos de las nuevas generaciones pero preparadas para dominar los espacios jurídicos ante la adversidad que atravesamos con los cambios estructurales, constitucionales y legales, sobre todo, mujeres abogadas preparadas para ejercer nuevas formas de abogacía, de impartir justicia y políticas que defiendan a la República y a las instituciones que nos garantizar el Estado de Derecho.

Agradezco a la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho por la invitación y por generar estos espacios de reflexión con la comunidad universitaria.

🟣 “Derechos, Justicia y Acción por y para todas las Mujeres y las Niñas”

La Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (FECAPEQ), a través de su presidenta Mtra. Mayela Portos Hernández, organizó un foro que congregó a mujeres servidoras públicas para dialogar sobre los avances y retos en temas de género, con motivo del Día Internacional de la Mujer, contando con la presencia del Gobernador del Estado, Lic. Mauricio Kuri González y de los presidentes de todos los colegios de profesionistas que conforman la FECAPEQ.

En mi intervención me enfoqué en tres aspectos:

  1. El lema de ONU Mujeres para el Día Internacional de la Mujer 2026 y la agenda 20-30.
  2. La reforma a 17 leyes publicadas el 15 de enero de 2026 en materia de igualdad sustantiva.
  3. Acciones que he realizado en beneficio de las mujeres.

Y dije:

Hoy, 8 de marzo de 2026, nos congregamos en una fecha emblemática, el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema “Derechos. Justicia y Acción para todas las mujeres y las niñas”, de ONU Mujeres para este año. Esta consigna no es un simple enunciado; es un llamado global que nos convoca a actuar con determinación para derribar las barreras estructurales que impiden el acceso pleno a la justicia y a la igualdad de derechos.

Este día tiene profundas raíces en el reconocimiento de que, aún hoy, ningún país ha cerrado las brechas legales entre hombres y mujeres. Según organismos internacionales, en 2026 las mujeres solo tienen acceso al 64 % de los derechos jurídicos de que disfrutan los hombres, lo que perpetúa la desigualdad y restringe su pleno ejercicio de derechos civiles, económicos y sociales.

Este desafío no es teórico ni distante; es tangible en la vida cotidiana de millones de mujeres y niñas. Requiere de un enfoque integral y sostenido que articule normas jurídicas, políticas públicas eficaces y una cultura de respeto a los derechos humanos.

En este contexto, la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible nos ofrecen un marco normativo y ético indispensable. El Objetivo 5 de la Agenda 2030 promueve la igualdad de género y demanda poner fin a todas las formas de discriminación y violencia contra mujeres y niñas. Asimismo, el Objetivo 16 busca construir sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y fortalecer instituciones eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles.

En el marco de este llamado a la acción por parte de la ONU, destaco lo que considero la reforma más profunda y transversal en materia de género: el pasado 15 de enero de 2026, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la reforma a 17 leyes (que puedes consultar aquí), con un solo y firme propósito: lograr una real igualdad sustantiva de las mujeres. Celebro con ahínco esta gran reforma porque no se enfoca solo en la ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia, tantas veces reformada, sino a otras legislaciones como la del seguro social, ISSSTE, la federal del trabajo, la de vivienda, educación, salud, derechos de autor, propiedad industrial, etcétera, porque en todas ellas hay incidencia en temas de mujeres, niñas, niños y adolescentes, de tal manera que la aplicación de una de ellas, puede incidir en otra.

Permítanme, desde mi experiencia jurisdiccional, enfatizar dos aspectos críticos:

Primero, el acceso a la justicia con perspectiva de género no puede ser una aspiración retórica; debe traducirse en realidades concretas. Durante mi gestión como Presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro, impulsé la creación de cuatro juzgados penales especializados en violencia contra la mujer y un juzgado de oralidad en materia familiar, una iniciativa orientada a mejorar la atención, la sensibilidad institucional y la eficacia en la impartición de justicia y garantizar la inmediata adopción de medidas de protección urgente para mujeres en situación de violencia. Estas decisiones no solo fortalecieron la respuesta judicial, sino que enviaron un mensaje claro: la justicia debe ser pronta, accesible y sensible a las necesidades de las mujeres.

Segundo, la eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas exige una respuesta coordinada entre operadores jurídicos, autoridades, sociedad civil y profesionales de todas las disciplinas. La violencia de género es una violación de derechos humanos que socava la dignidad, la libertad y el desarrollo de las mujeres y representa una falla sistémica si no se aborda con rigor y compromiso institucional.

También estoy cierta que la eliminación de violencia contra las mujeres es una cuestión que nos atañe a todos y desde casa: debemos educar diferente a nuestras hijas e hijos, fuera de los estereotipos tradicionales que históricamente se han impuesto a una mujer por ser mujer y a un hombre por ser hombre. Como mujeres, debemos ser congruentes: si alzamos la voz para protestar contra la violencia, entonces, al regresar a casa no repitamos al interior de nuestras familias esos roles histórica y culturalmente asignados, porque de lo contrario, ningún cambio tendremos en un futuro, los niños, las hijas, sobrinas, ahijadas, etcétera, aprenden a partir de los hechos y de lo que observan, es decir, del ejemplo.

Por ello, concluyo con una reflexión firme pero alentadora:

Sin justicia para las mujeres, los derechos son promesas que nunca se cumplen. El compromiso con la igualdad de género no es opcional, ni es asunto de una sola profesión o de una sola institución: es una responsabilidad colectiva que exige acciones concretas, medidas sostenibles y una cultura jurídica y social que reconozca, proteja y haga efectivos los derechos de todas las mujeres y niñas.

Agradezco profundamente la invitación y la oportunidad de dialogar con mujeres comprometidas con la transformación de nuestras instituciones.