Diez años de COSMOS: La justicia oral centrada en las personas entendida como sistema.

Hace exactamente diez años, el 30 de mayo de 2016, entró en operación en Querétaro el modelo COSMOS para la gestión del Sistema de Justicia Penal Acusatorio y Oral. Lo que para la ciudadanía fue una fecha discreta —una más en el calendario institucional— marcó, en realidad, el inicio de un experimento de política pública que hoy es referente nacional e internacional. Una década después, conviene detenerse no a celebrar los logros, sino a comprender por qué funcionó. Y la respuesta, sostengo en este ensayo, cabe en una sola palabra: la visión sistémica.

De la fragmentación al diseño.

El punto de partida –en agosto de 2015 que iniciamos los trabajos–, implicó un gran reto. La reforma constitucional del 18 de junio de 2008 había mandatado a todo el país transitar al modelo acusatorio y oral, pero la implementación gradual en los cinco distritos judiciales de Querétaro (San Juan del Río, Amealco, Cadereyta, Tolimán y Jalpan, que iniciaron en 2014), arrojaba diagnósticos poco halagüeños. El problema de fondo no era normativo —la ley estaba dada— sino operativo y de coordinación: instituciones que compartían un mismo procedimiento penal, pero que trabajaban de espaldas unas a otras, sin trazabilidad común, sin información en tiempo real, sin una métrica compartida de desempeño y con ningún sistema de gestión propio diseñado.

La decisión de origen fue por ello conceptual antes de irnos con la inercia común. En lugar de contratar el enésimo despacho de consultoría para “capacitar operadores”, se optó por rediseñar la arquitectura de la operación: entender que la denuncia, la investigación, la defensa, el control judicial, la medida cautelar, el juicio, la sentencia y su ejecución no son etapas sueltas, sino eslabones de una misma cadena causal. Esa intuición —que parece evidente enunciada, pero que casi ningún sistema de justicia en México había logrado institucionalizar— es el núcleo de COSMOS y fue la visión del Coordinador General desde entonces, el Dr. Juan Martín Granados Torres.

Se diseñó el modelo general internamente, así como el sistema informático que hace posible la trazabilidad. Y surgieron todos los modelos diseñados por cada institución bajo una misma visión sistémica, con tres ejes transversales que son el normativo, informático y el de capacitación.

¿Qué es, en rigor, Cosmos?

COSMOS no es un sistema de seguridad o de mera operación policial. COSMOS es un modelo de gestión interinstitucional con enfoque sistémico de la justicia penal. Reúne, en condiciones de igualdad y sin jerarquías, a todas las instituciones que intervienen en un procedimiento penal desde la denuncia hasta la ejecución de una sentencia: policías municipales y estatales, Fiscalía General del Estado, Defensoría Penal Pública, Atención a Víctimas, UMECAS, Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, Poder Judicial y Sistema Penitenciario. Cada institución tiene su propio modelo de gestión que contribuye al todo, bajo una misma visión: la justicia penal funciona eficaz y eficientemente si se centra en las personas y hace efectivos los derechos reconocidos constitucional y legalmente.

Su rasgo distintivo es la trazabilidad: cada caso puede seguirse a lo largo de toda la cadena, con información interconectada en tiempo real y soportada en tecnología propia, incluida la práctica, primera en el país, de levantar denuncias directamente en campo mediante dispositivos electrónicos, como un mecanismo real de acceso a la justicia. No se trata de digitalizar expedientes, sino de medir. Lo que se mide, se gestiona; y lo que se gestiona con datos, se corrige antes de que falle.

Dentro de esa arquitectura, el modelo de procesos judiciales —la gestión de casos y de audiencias dentro del Poder Judicial, que tengo el honor de coordinar desde el inicio— cumple una función específica y verificable: garantizar que las audiencias se programen dentro de plazos legales, que las audiencias no se difieran por una inadecuada gestión en la programación, que su duración sea en plazos razonables y que se haga efectivo el debido proceso, a través de la adecuada preparación y capacitación de juzgadores. No es un detalle administrativo. Es la diferencia entre un derecho que existe en el papel y un derecho que se ejerce en el tiempo oportuno.

La tesis central: si un subsistema falla, colapsa el todo.

Un sistema no es la suma de sus partes. Es la relación entre ellas. La teoría general de los sistemas de Ludwig von Bertalanffy lo formuló con precisión hace más de medio siglo: las propiedades de un todo no se explican aislando sus componentes, sino comprendiendo su interdependencia. Niklas Luhmann llevó esa intuición al terreno jurídico al describir el derecho como un sistema que se reproduce a partir de las operaciones de cada uno de sus elementos. La justicia penal acusatoria es, en este sentido, el ejemplo más nítido de un sistema en cadena.

Pensemos en el recorrido real de un caso. Una detención que se practica al margen de la ley contamina todo lo que viene después: por sólida que sea la investigación, el juez de control no podrá calificarla de legal y la prueba obtenida quedará excluida. Una investigación deficiente de la Fiscalía no se repara en la sala de audiencias: genera una sentencia absolutoria y ello, impunidad. Una defensa que no opera en condiciones de igualdad vulnera el debido proceso desde la raíz. Un órgano jurisdiccional que acumula audiencias y dilata los plazos convierte la oralidad en simulación. Una medida cautelar mal supervisada erosiona la confianza en todo el modelo. Un facilitador de medios alternativos que no procura la solución del conflicto en delitos menores, termina colapsando el sistema judicial. Y un sistema penitenciario que no garantiza condiciones dignas ni reinserción anula, en su tramo final, el sentido de toda sentencia justa.

El sistema acusatorio y oral regulado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos desde junio de 2008 y vigente en todo el país a partir de 2016, tiene un objetivo muy claro: resolver los casos penales de manera eficaz y efectiva, a través de salidas alternas en delitos menores y de gravedad media (mecanismos alternativos regulados en su propia ley; acuerdos reparatorios y suspensión condicional del proceso; procedimiento abreviado; aplicación del criterio de oportunidad a cargo de fiscales), de tal manera que solo un reducido número de casos (los hoy llamados de alto impacto) se judicialicen, incluso, son los que se resuelven en procedimiento ordinario (etapa de juicio oral). Tomando como punto de partida estas diferentes formas de proceder reconocidas constitucionalmente, es que también se diseñó el sistema COSMOS, para dar respuestas efectivas en tiempos razonables a víctimas e imputados y no colapsar el modelo de gestión judicial.

La conclusión es ineludible: la fortaleza del sistema equivale a la de su eslabón más débil. No existe la “buena justicia penal” de una sola institución. Existe, o no, la coordinación de todas. Un subsistema que falla no se queda solo en su falla, sino que impacta a todo y deslegitima el trabajo de los demás. Por eso, la métrica que importa no es cuánto destaca cada institución por separado, sino cuán pocos puntos de quiebre tiene la cadena completa.

La evidencia externa.

La validación no proviene de la autoevaluación, sino de organismos independientes que aplican metodología comparada. México Evalúa, en su estudio “Hallazgos”, ubica a Querétaro en el primer lugar nacional de su ranking de justicia penal de manera ininterrumpida de 2017 a 2024 —siete años consecutivos al cierre del más reciente ejercicio—. En agosto de 2025, esa organización publicó un estudio de caso dedicado, bajo un título que es una tesis en sí mismo: Un mejor sistema de justicia penal es posible. Caso Querétaro, donde hace una síntesis de esos siete años de evaluar el sistema de justicia penal de nuestro Estado.

Por su parte, el World Justice Project, a través del Índice de Estado de Derecho en México, ha situado a la entidad en la primera posición del factor justicia penal durante seis años consecutivos, y describió a cosmos como una “isla de integridad” cuya receta debería replicarse en el resto del país. La distinción no es retórica: significa que un modelo nacido en una entidad federativa resiste el escrutinio de estándares internacionales de estado de derecho, transparencia y ausencia de corrupción.

Conviene, sin embargo, no confundir el termómetro con la salud. Los reconocimientos miden el resultado; no son el objetivo. El objetivo siempre fue, y debería seguir siendo, que cada persona —víctima o imputada— reciba una justicia oportuna, legal y centrada en su dignidad.

Una década después: la fragilidad de lo logrado.

Si la primera lección de cosmos es que la justicia funciona como sistema, la segunda es que ningún sistema es irreversible. Diez años de liderazgo no blindan contra el deterioro; lo hacen, si acaso, más costoso de perder. La sostenibilidad del modelo dependerá de tres condiciones: preservar la coordinación interinstitucional por encima de los ciclos políticos; profesionalizar y certificar de manera continua a quienes lo operan; y, mantener la apertura —la justicia abierta— como mecanismo de rendición de cuentas que obliga al sistema a mirarse de frente.

La interdependencia que hoy explica el éxito es, vista desde otro ángulo, la mayor vulnerabilidad: basta que un eslabón se descuide para que la cadena entera se resienta. Esa conciencia —y no la complacencia del reconocimiento— es la única manera responsable de celebrar una década.

A lo anterior debemos sumar aspecto externos que impactan en el sistema, y me refiero a las reformas regresivas que se han realizado a la Constitución y al Código Nacional de Procedimientos Penales, en temas que rompen con la lógica acusatoria y el juzgar en libertad, como la ampliación del catálogo de delitos de prisión preventiva oficiosa (de la misma forma que era antes en los códigos procesales de cada entidad federativa), o el incremento de resoluciones apelables que propician alargar en demasía los procedimientos y entonces, la justicia penal ya no es pronta ni expedita; así como también, una política criminal que tiene más correspondencia con un procedimiento penal de corte tradicional, donde el mayor porcentaje de casos inicia con persona privada de la libertad, no se solucionan los asuntos menores a través de las salidas alternas y se colapsa el sistema de gestión que impide cumplir en los plazos legales, como lo ordena nuestra Constitución.

Diez años después la pregunta no es si seguimos cuidando cada engranaje con la misma exigencia del primer día, sino si un sistema es sostenible a pesar de las regresiones antes dichas, lo cual obliga a reflexionar sobre cómo debe rediseñarse el modelo para seguir sirviendo a víctimas e imputados: ellos lo exigen y lo merecen.

Del resultado de lo anterior depende que el segundo decenio de Cosmos sea, otra vez, una historia que merezca contarse.

Aquí te comparto un video de los 10 años de Cosmos.

Resultados de la gestión judicial administrativa en oralidad penal.

En un ejercicio de rendición de cuentas y transparencia, el pasado 17 de abril de 2026, presenté ante los integrantes del Colegio de Abogados Penalistas del Estado de Querétaro, A.C., el informe de “Resultados de la gestión judicial administrativa del sistema penal acusatorio”, correspondiente al año 2025 y el primer trimestre del 2026. Un ejercicio que he realizado con el gremio en años anteriores y que se ha transformado en una rendición de cuentas habitual.

Incremento alarmante en las cifras.

Demostré al gremio de abogados penalistas, el alarmante incremento en la carga de trabajo en oralidad penal en general, pero principalmente en el Distrito Judicial de Querétaro. De acuerdo con nuestros registros:

Las carpetas judiciales se incrementaron en un 34%, pasando de 2,381 en 2024, a 3,210 en 2025.

En cuanto a las audiencias realizadas, de igual forma, registramos un incremento del 23%, alcanzando un total de 9,338 audiencias en el periodo de 2025, mientras que en 2024, fueron 7,580 audiencias.
Todo el año 2025 registró incremento mes con mes, y aún así, en el primer trimestre de 2026, tenemos un aumento del 50.5%, pues mientras de enero a marzo de 2025 se registraron 723 carpetas, en el mismo periodo de enero-marzo de 2026 la cifra se disparó a 1,088.

Esta carga de trabajo ha sido soportada por el mismo número de jueces y personal auxiliar de apoyo, por ello, es urgente poder incrementar la plantilla de jueces y auxiliares, como primera medida para mitigar la carga de trabajo.

Desde el 30 de mayo de 2016 que inició el procedimiento penal acusatorio y oral en el Distrito Judicial de Querétaro, fui la encargada de diseñar, desde Cosmos, el sistema de gestión judicial administrativa necesario para funcionar adecuadamente en un procedimiento que se caracteriza por la celebración de audiencias y la oralidad. Ese sistema de gestión ha tenido reconocimiento nacional e internacional por organizaciones como México Evalúa y World Justice Project. El éxito de un sistema de audiencias, es, sin duda, su gestión judicial administrativa.

Durante casi 10 años, se ha mantenido sin colapso la gestión judicial; sin embargo, la nueva política de combate al delito marcada muy claramente por la Fiscalía General del Estado, nos genera la necesidad de hacer ajustes en el sistema de gestión que está a punto del colapso.

No debemos olvidar que el procedimiento penal hoy delineado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tiene varias salidas y no necesariamente llegar a juicio, con la finalidad de hacer realidad el derecho a una justicia pronta y expedita. Por ello, se implementó todo el diseño que permitiera solucionar la comisión de delitos menores, a través de los mecanismos alternativos de solución de controversias (contando con una Ley Nacional en la materia penal); también, otros tantos delitos se solucionan a través de las salidas alternas procesales (acuerdo reparatorio y suspensión condicional del proceso); el procedimiento abreviado; la aplicación de criterios de oportunidad por parte de los fiscales y, por último, el juicio oral.

Hoy no se sigue esa política, sino la de judicializar lo más que se pueda, tal y como puede leerse en esta nota periodística. No es lo mismo judicializar para evitar “rezago” en las investigaciones, que resolver un problema penal de forma adecuada (ya por salida alterna, anticipada o juicio oral). A lo que se suma el incremento alarmante en el número de cateos, dado que el domicilio tiene protección constitucional, y solo en casos excepcionales debería recurrirse a dicho acto de investigación.

Pero al final, son las fiscalías las que generan el trabajo a los jueces penales. Por eso, si hoy tenemos estos incrementos, debemos ajustar nuestro sistema de gestión con dos finalidades: primero: no colapsar, porque ello es en detrimento de víctimas e imputados; y segundo, no sobresaturar a los jueces con un número excesivo de audiencias por día, semana y mes.

Este fenómeno impacta directamente en el mandato constitucional de una justicia pronta y expedita (Artículo 17 de la Constitución Mexicana). La saturación del sistema pone a prueba los límites operativos de la gestión y para ello, ante tales variables, es necesario hacer cambios y ajustes en la gestión, de manera prioritaria, por la cantidad de audiencias que están atendiendo los jueces por día, así como en las guardias de fin de semana.

Guardias y Redistribución

Como coordinadora del Modelo de Procesos Judiciales de Cosmos, implementé medidas para evitar que el sistema de gestión colapse, lo que compartí con el gremio de abogados penalistas, al ser ellos quienes resienten el incremento en la carga de trabajo y para evitar que las agendas colapsen, llevando más allá de los plazos procesales la asignación de audiencias.

Tendremos que hacer ajustes al interior, nivelando el número de carpetas entre jueces y las 3 unidades.

Además, para hacer frente a este volumen, se han implementado guardias dobles en fin de semana, pues tan solo durante el mes de marzo, se realizaron 97 audiencias en fines de semana (solo sábados y domingos).

Asimismo, se informó sobre una Redistribución y Operatividad estratégica:

Juzgados de Género: Se ha ampliado su competencia para conocer de los mismos delitos independientemente del género de la víctima, buscando equilibrar el flujo de trabajo (violencia familiar, violencia de género, abuso sexual, violación).

Figuras de Apoyo: Se ha estructurado el rol del Juez de Guardia (para las primeras 5 audiencias) y el Juez de Apoyo (de la quinta a la décima audiencia) para garantizar la continuidad procesal y evitar sobresaturar al juez de guardia y su equipo, que en promedio, por fin de semana, desahogan 15 audiencias en promedio. Esto aplica para las guardias de sábado y domingo.

Conclusión

La justicia en Querétaro se encuentra en una encrucijada. El modelo de oralidad, reconocido a nivel nacional, enfrenta su mayor reto: mantener la calidad y el respeto a los derechos humanos frente a una carga de trabajo que no da tregua. La colaboración entre el Poder Judicial y el foro de abogados es, hoy más que nunca, un imperativo para preservar el Estado de Derecho.

“Mantener el sistema de gestión es un beneficio para una justicia pronta; es una tarea que nos corresponde a todos.”

Aquí puedes ver el video del evento y acá consultar la presentación que expuse al gremio de abogados.

Documental en la NYU School of Law: “Judges Under Threat In Mexico and Beyond”.

La defensa de la democracia no conoce fronteras.

El 13 de abril de 2026,  acudí a la Escuela de Derecho de la Universidad de New York (NYU School of Law), para presenciar un testimonio audiovisual desgarrador y necesario: un documental de 27 minutos que desglosa, con precisión quirúrgica, la anatomía de la mal llamada “Reforma Judicial” en México: “Jueces bajo amenaza en México y más allá”

El evento fue respaldado por instituciones como Rule of Law Lab de NYU Law, el NYU Democracy Project, y el Center for Latin American and Caribbean Studies.

En el Vanderbilt Hall, Smart Calssroom 204, Amrit Singh, la Directora de la Facultad del Rule of Law Lab, presentó el documental que detalla claramente las “razones” de la reforma, su desarrollo y culminación con la elección judicial de junio de 2025.

Lo que vimos en pantalla no fue una mejora institucional, sino la crónica de un atropello. El material expone cómo se eliminó de tajo la carrera judicial, fulminando a jueces, magistrados y ministros para reemplazarlos por un sistema de elección popular que no busca justicia, sino lealtad ciega.

En el documental, se narran los movimientos políticos que pavimentaron este camino: desde la validación de la sobrerrepresentación, la vergonzosa detención de legisladores y las “adquisiciones” de última hora en las bancadas oficialistas, así como una jornada electoral de vergüenza con las “campañas” que los candidatos realizaron en redes sociales, ridiculizándose como personas y denostando la función de juzgar. De igual forma, se muestra que la última esperanza constitucional se desvaneció cuando el Ministro Pérez Dayán decidió no dar su voto para eliminar la reforma a través de la acción que se promovió.

El momento de mayor crudeza fue el relato del culmen de esta tragedia: una jornada electoral viciada por “acordeones”.

Posterior a la proyección del documental, se dio paso al panel de expertos internacionales que ven en México un síntoma peligroso de autocratización. Intervnieron:

  • Pablo Querubín: Profesor de Política y Economía de NYU.
  • Matthew Diller: Presidente del Task Force sobre la Independencia de Abogados y Jueces (NYC Bar Association).
  • Margaret Satterthwaite: Relatora Especial de la ONU sobre la Independencia de Magistrados y Abogados.
  • Javier Laynez Potisek, Ministro en Retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Durante el panel, Pablo Querubin hizo referencia a que aproximadamente un 74% de la población mundial vive bajo alguna forma de autocracia; contextos donde usan la democracia en nombre de la “democracia” para socavarla, es decir, usando mecanismos constitucionales pero contrarios a una real democracia y reconocimiento de derechos, bajo el argumento que es por el pueblo y para el pueblo.

La Relatora Especial de la ONU, Margaret Satterthwaite, precisó que el nombramiento de jueces debe basarse en el mérito y eso es algo que es fácil de olvidar en un contexto donde se usa a la “democracia”.

Matthew Diller mencionó que como asociación de abogados, están muy vigilantes de la independencia tanto de jueces como de abogados, que ciertamente hay amenazas hacia juzgadores por sus decisiones, pero nunca el caso que se está viviendo en México.

La intervención del Ministro Javier Laynez Potisek fue el punto más crítico de la jornada, con la claridad de quien vive la crisis desde las entrañas de la Corte. Mencionó las tres resoluciones del Tribunal Pleno que “molestaron” al oficialismo (reforma electoral, eléctrica y constitucionalización de la Guardia Nacional), a pesar de ser una Corte reconocida por su reconocimiento progresista en la protección de los derechos humanos.

La conclusión del panel es que, lo que sucede en México, ya es un caso de estudio mundial sobre cómo desmantelar un Estado de Derecho desde el poder. No fue una reforma, sino una captura.

No hubo justicia, hubo venganza y control.

Esperemos pronto pueda presentarse el documental en nuestro país, para tener presentes en la memoria las razones de la mal llamada “reforma judicial” y no dejarnos ir con la narrativa oficialista.

Aquí pueden consultar una breve cápsula y acá, un video que realicé sobre el documental.

El Compromiso de la Abogacía Penal: Un Eje en la Justicia de Querétaro.

La labor del abogado penalista trasciende la defensa técnica; es, en esencia, una labor de salvaguarda de la libertad y del debido proceso.

En días pasados, se llevó a cabo la ceremonia de Toma de Protesta de la nueva Mesa Directiva del Colegio de Abogados Penalistas del Estado de Querétaro, un evento que reafirma la solidez gremial y el compromiso social de este sector en nuestra entidad.

Durante el encuentro, se vivió un momento de especial relevancia institucional: la firma del convenio de colaboración entre el Colegio de Abogados Penalistas y la Secretaría de Gobierno. Este acuerdo, del cual tuve el honor de participar como testigo de honor, simboliza la voluntad de sumar esfuerzos entre el ejercicio profesional y las autoridades para fortalecer el Estado de Derecho.

Reconocimiento a la Continuidad Institucional.

Un gremio fuerte se construye sobre la base de la gratitud y la visión de futuro. Por ello, es imperativo destacar la gestión del Mtro. Carlos Trejo Aldrete, presidente saliente, quien durante su mandato impulsó una estrecha colaboración y apertura, dejando una huella de profesionalismo y resultados tangibles para sus colegiados.

Al mismo tiempo, extiendo una calurosa felicitación al Mtro. Edgardo Olvera Bocanegra, quien asume la presidencia de la nueva mesa directiva. El mayor de los éxitos en esta nueva encomienda; estamos convencidos de que su liderazgo contribuirá a elevar los estándares de la defensa penal y a profundizar en los retos que la justicia contemporánea exige.

La Función Social del Abogado Penalista.

En un sistema de justicia penal con oralidad y la transparencia, el papel del abogado es fundamental para equilibrar la balanza. La labor del abogado penalista es pilar fundamental para garantizar un juicio justo mediante el ejercicio de una defensa técnica y adecuada de personas acusadas, así como a través de la representación de víctimas.

La colaboración entre instituciones, colegios y la judicatura es el camino para garantizar que Querétaro siga siendo un referente nacional en materia de justicia.

¡Enhorabuena a la nueva Mesa Directiva y que sea una gestión de grandes logros para el foro queretano!

El rostro de la justicia: Hacia un perfil idóneo de la judicatura en Nuevo León.

El Centro de Estudios para la Enseñanza y el Aprendizaje del Derecho (CEEAD), está realizando un proyecto ambicioso y necesario: construir un perfil integral para la persona juzgadora en el Estado de Nuevo León.

El objetivo de tal proyecto es fundamental para el futuro de la justicia: definir el perfil de la persona juzgadora, un ejercicio que trasciende la técnica jurídica para tocar la fibra de la ética y la función social del juez, y me alegra sobre manera estar participando en estas mesas de trabajo a las que he sido invitada por mi experiencia previa en la implementación del sistema de justicia penal oral en Querétaro, en donde, primeramente realizamos una perfilación que nos sirvió para detectar a los jueces que debían pasar del sistema tradicional al oral y que cubrían un perfil para desempeñarse en un sistema de audiencias, además de que fue la base para la capacitación.

En dos sesiones a distancia realizadas el 16 de febrero y el 12 de marzo de 2026, compartí reflexiones con colegas y expertos sobre qué significa ser juez en el México actual, especialmente frente a los retos de la reforma judicial y las crecientes exigencias de transparencia y sensibilidad social.

Para determinar el perfil para la selección de jueces, revisamos 3 competencias de las que derivan 9 estándares y 62 indicadores en total.

Durante la sesión, coincidimos en que el conocimiento de las leyes es el punto de partida, pero no la meta. Un perfil idóneo debe integrar capacidades sobre:

  • Dirección del procedimiento y conducción de audiencias.
  • Autogestión y reflexión ética de la función jurisdiccional.
  • Emisión y ejecución de resoluciones judiciales.

Definir este perfil en Nuevo León implica reconocer la complejidad de una sociedad dinámica que exige justicia pronta y expedita.

La discusión en el CEEAD subrayó que el juez no es un autómata del derecho, sino un garante de la paz social. Como señala el artículo 8 de la Convención Americana, toda persona tiene derecho a ser oída por un “juez o tribunal competente, independiente e imparcial”. Ese “ser competente” no es solo una competencia objetiva o subjetiva, sino que hoy incluye una formación continua en diversos temas, uno muy importante es el real enfoque con perspectivaS -así, en plural- (género, infancias, adultos mayores, índigenas, deberes de protección reforzada, derechos humanos, etcétera).

La metodología del CEEAD permite que este perfil no sea una construcción de escritorio, sino un consenso de la realidad práctica.

Agradezco al CEEAD por abrir estos espacios de formación para los jueces del futuro ante la llamada reforma judicial, en donde contaremos con perfiles de jueces de carrera judicial, pero también, ajenos a ésta.

Además, la construcción del perfil de la persona juzgadora es el primer paso para fortalecer la confianza ciudadana en nuestras instituciones. El camino hacia una justicia más humana y profesional en Nuevo León está en marcha, y es responsabilidad de todos los que formamos parte de la comunidad jurídica contribuir a su consolidación.

Aniversario del DIF del municipio de Querétaro.

40 años de trabajo institucional en favor de las familias queretanas merecen reconocimiento.

Asistí al informe de actividades del Sistema Municipal DIF de Querétaro, encabezado por la Mtra. Adriana Olvera, en el que se dio cuenta de acciones concretas orientadas a la atención de niñas, niños, personas adultas mayores y grupos en situación de vulnerabilidad.

Mi felicitación a la presidenta del DIF Municipal por su labor y compromiso, así como a todas las mujeres que han encabezado este organismo a lo largo de cuatro décadas. Su trabajo refleja una política pública con sentido social, centrada en la dignidad de las personas y en la protección efectiva de sus derechos.

Fortalecer a la familia es fortalecer a la sociedad.

50 Mujeres Orgullo de Querétaro.

Con motivo del 8M, tuve el honor de acompañar la presentación del libro “50 Mujeres. Orgullo de Querétaro 2026”, en su quinta edición, un proyecto que, año con año, visibiliza trayectorias de mujeres que, con trabajo, convicción y compromiso, contribuyen a construir una sociedad más justa. Aquí el short.

Reconozco la labor de Carlos García Astorga por impulsar esta iniciativa editorial que no solo documenta historias de vida, sino que también fortalece la memoria colectiva y el reconocimiento público del liderazgo femenino en Querétaro.

Felicito a todas las mujeres que integran esta edición. Cada historia representa esfuerzo, resiliencia y vocación de servicio. En un contexto en el que la igualdad sustantiva sigue siendo un desafío, estos espacios de visibilización son indispensables para avanzar hacia una sociedad más equitativa.

Tuve el privilegio de formar parte de la tercera edición, y hoy, desde la sororidad, reitero mi respaldo a este proyecto que honra el talento y la contribución de las mujeres queretanas.

Porque reconocer a las mujeres es también fortalecer el presente y proyectar un mejor futuro.

“Mujeres de hoy en la política: mujeres liderando la toma de decisiones”

En el marco del Día Internacional de la Mujer, asistí a la conferencia “Mujeres de hoy en la política: mujeres liderando la toma de decisiones”, un espacio de reflexión imprescindible sobre el papel de las mujeres en los ámbitos públicos y de poder.

Reconozco la calidad y solidez de la ponencia de la Mtra. Ana García G., cuya exposición aportó elementos relevantes sobre liderazgo, participación y responsabilidad en la toma de decisiones, desde una perspectiva actual y comprometida.

Compartí mi visión, los retos a los que me enfrenté y la difícil toma de decisiones al frente de una institución conformada por más de 1400 personas, como presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro.

Estos espacios no solo informan: forman criterio, fortalecen convicciones y contribuyen a una discusión pública más seria y necesaria sobre el papel de las mujeres en la vida política.

Mi reconocimiento a quienes impulsan este tipo de encuentros. La presencia de mujeres en la toma de decisiones no es una concesión, es una condición para una democracia más completa.

“Los Mejores Jueces para Nuevo León”

Fui invitada por el Centro de Estudios sobre la Enseñanza y el Aprendizaje del Derecho (CEEAD), a participar en el foro “Diálogos sobre la Reforma Judicial en Nuevo León”, convocado por organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, como Konrad-Adenauer-Stiftung, Juicio Justo, el sector empresarial (COPARMEX, Consejo Nuevo León, Caintra Nuevo León) y el sector profesional (ANADE). El eslogán que distingue la suma de esfuerzos en Nuevo León para lograr una adecuada reforma constitucional, es “Los Mejores Jueces para Nuevo León”

Participé en el panel inaugural y desde mi experiencia en la carrera judicial, compartí una convicción clara: la justicia no puede someterse a improvisaciones ni a lógicas políticas.

He sido crítica de la elección popular de jueces, porque pone en riesgo la independencia judicial. Pero también sostengo que, frente a un cambio en curso, nuestra responsabilidad es otra: reducir el daño y elevar los estándares.

La clave está en una idea central:

👉 Sin formación rigurosa, no hay justicia posible.

👉 Sin independencia, no hay Estado de Derecho.

El reto no es solo reformar leyes, sino preservar la esencia de juzgar con técnica, ética y responsabilidad. Por eso celebro y aplaudo la iniciativa ciudadana de reforma constitucional que fue presentada ante el Congreso local de Nuevo León.

En mi intervención se me preguntó, ¿Qué significa implementar una reforma judicial? ¿Qué está en juego? Y con base en mi experiencia como implementadora, tanto de la justicia penal de adolescentes, como del sistema de justicia penal oral, dije que implementar una reforma judicial no es únicamente modificar normas; implica transformar prácticas, culturas institucionales y, sobre todo, la forma en que el Estado garantiza derechos. En términos técnicos, supone transitar del plano normativo al plano operativo, donde se materializa —o se frustra— el acceso a la justicia.

Lo que está en juego es la independencia judicial, la calidad de las decisiones jurisdiccionales y la confianza pública. Cuando una reforma introduce mecanismos como la elección popular de jueces, se redefine el modelo de legitimidad judicial: se desplaza del mérito técnico y la carrera judicial hacia una lógica de validación política, lo cual puede comprometer la imparcialidad.

Desde mi experiencia en la carrera judicial, sostengo que una reforma mal implementada puede erosionar más de lo que pretende corregir. Sin embargo, ante un cambio ya en curso, el reto institucional es contener riesgos y preservar los estándares mínimos de profesionalización, ética y técnica judicial.

Existe una brecha estructural entre el diseño normativo y la práctica judicial. Las reformas suelen construirse con diagnósticos generales, pero su implementación ocurre en contextos concretos, con limitaciones presupuestales, resistencias institucionales y desigualdades regionales.

Esto genera un fenómeno conocido como “simulación de cumplimiento”, donde formalmente se adopta la reforma, pero materialmente se reproducen prácticas anteriores.

En cuanto a la pregunta, ¿Dónde fallan las reformas judiciales? Dije que las reformas fallan tanto en el diseño como en la implementación, pero con mayor frecuencia en esta última.

  • En el diseño, cuando no se respeta la lógica del sistema judicial, particularmente su independencia.
  • En la implementación, cuando no se invierte en capacitación, evaluación y seguimiento.

En el caso específico de la elección de jueces, el diseño mismo introduce un riesgo estructural: la posible subordinación a intereses políticos o mayoritarios.

¿Qué errores se repiten?

  1. Subestimar la complejidad del sistema judicial.
  2. Confundir legitimidad democrática con legitimidad técnica.
  3. No fortalecer la carrera judicial como eje del sistema.
  4. Implementar cambios sin procesos rigurosos de formación previa.

Me preguntaron cuáles son los riesgos de la reforma judicial, y, desde una perspectiva técnica, dije que los principales riesgos son:

a) Debilitamiento de la independencia judicial

La elección popular introduce incentivos ajenos a la función jurisdiccional, como la necesidad de posicionamiento público o compromisos políticos.

b) Pérdida de calidad técnica

La función jurisdiccional exige especialización. Sin filtros rigurosos, existe el riesgo de que accedan perfiles sin la preparación adecuada.

c) Politización de la justicia

Se corre el riesgo de que las decisiones judiciales respondan a expectativas electorales y no a criterios jurídicos.

d) Fragmentación institucional

La existencia ahora de tres presidencias dentro del Poder Judicial, va a generar falta de orden y de gobernabilidad.

Postura propositiva.

Aunque he sido crítica de este modelo, considero que, ante su implementación, es indispensable:

  • Establecer procesos estrictos de evaluación técnica previa.
  • Diseñar programas obligatorios de formación judicial intensiva.
  • Crear mecanismos de control ético y disciplinario robustos.
  • Garantizar la independencia de la función judicial y la imparcialidad en las decisiones de los jueces.

Es decir, si el modelo cambia, debemos garantizar que quienes lleguen a la función jurisdiccional lo hagan con la mayor preparación posible.

En cuanto a ¿Qué debería cuidar Nuevo León?

Nuevo León tiene la oportunidad de aprender de errores previos (elección de 2025) y debe concentrarse en:

1. No ser espejo de la reforma federal.

La CPEUM, da un trato diferente en el artículo 116 fracción III, que es la relativa a los poderes judiciales de los Estados.

2. Profesionalización real

No basta con elegir; es indispensable formar. La capacitación debe ser previa, obligatoria y evaluable.

3. Blindaje de la independencia

Deben diseñarse reglas claras que limiten la influencia política en el ejercicio jurisdiccional.

4. Proceso electoral cuidadoso

Contar con las reformas legales necesarias para garantizar seguridad en la contienda electoral, evitar acordeones y financiamiento de grupos de poder (públicos o fácticos).

En mi mensaje final dije:

La justicia no puede improvisarse. Las reformas judiciales deben construirse con responsabilidad institucional, no con inmediatez política.

Si bien no comparto el modelo de elección popular de jueces, reconozco que el momento exige actuar con pragmatismo: si la reforma es inevitable, nuestra obligación es reducir sus riesgos y preservar la esencia de la función jurisdiccional.

La clave está en una idea central: sin jueces técnicamente capacitados, no hay Estado de derecho posible, sin importar el modelo de designación.

Felicidades a los convocantes por la organización de tan necesario foro, que muestra la preocupación real por contar con una reforma local adecuada.

Aquí comparto un video del foro y dos shorts relacionados.

Panel: “Los logros de las mujeres a lo largo de la historia”

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, CANACINTRA Querétaro llevó a cabo un foro diferente por la temática que se abordó: hablar sobre los logros históricos de mujeres en diversos ámbitos, un espacio de reflexión necesario sobre el papel de las mujeres en la transformación de nuestras instituciones.

En mi intervención me referí a los ámbiyos legal y jurisdiccional.

El registro de la primera abogada en México es de María Asunción Sandoval, en 1898.

Compartí un recorrido por las primeras mujeres que nos abrieron camino en el ámbito judicial en México y en Querétaro.

La primera ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fue María Cristina Salmorán de Tamayo, en 1961, madre de mi maestro de doctorado, Rolando Tamayo, quien a menudo nos platicaba de su mamá.

En Querétaro, las primeras mujeres juezas son:

1969, Elvia Estela Guadarrama Gutiérrez, como primera juez municipal (Municipio de Querétaro).

1971, Senorina Contreras Zúñiga, fue la primera juez de primera instancia del Poder Judicial del Estado de Querétaro.

1979, la primera magistrada de nuestro Tribunal Superior de Justicia, fue Sonia Alcántara Magos, quien en 1981 se convirtió también en la primera presidenta.

Las mujeres han sido motor de transformación jurídica y social, no solo como beneficiarias, sino como constructoras del cambio normativo.

Muestra de ello es la lucha de diversas mujeres que obtuvieron logros no solo para ellas, sino para todo el universo de mujeres, a partir de que sus luchas se transformaron en leyes, como:

  1. Ley Valeria: Valeria Macías sufrió acoso por 5 años sin tener delito para denunciar y gracias a ella, se tipificó como delito el acecho o stalking.
  2. Ley Olimpia: Que reconoce la violencia digital y el uso de imágenes íntimas sin consentimiento, gracias a la lucha de Olimpia Coral 2014.
  3. Ley Malena: se reconoció al delito de lesiones con ácido como delito grave, gracias a la lucha de la saxofonista Ma Elena Ríos, que fue agredida con ácido en su cara.
  4. Ley Ingrid: a través de la cual se prohibe que las autoridades y cualquier persona, difunda imágenes de víctimas de feminicidio, lo que se logro gracias a los familiares de Ingrid Escamilla.
  5. Ley Monse: que castiga el encubrimiento de agresores de mujeres, lo que fue gracias a la lucha de Monserrat Bendimes.
  6. Ley Sabina: que reconoce la violencia económica hacia las mujeres al no proporcionar pensión alimentación el sujeto obligado, lo que llevó incluso a la creación del Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias, por la lucha que emprendió Diana Luz, madre de Sabina.

Estas leyes reflejan una exigencia legítima de justicia con perspectiva de género y protección efectiva de los derechos de las mujeres.

La historia del avance de las mujeres en el Derecho, no es lineal ni concluida: es un proceso en construcción que exige memoria, responsabilidad institucional y compromiso con el Estado de Derecho.

Agradezco a CANACINTRA Querétaro y a la Lic. Lourdes Barrios por la invitación.