Mis Reflexiones sobre el 8M

El 8M, Día Internacional de la Mujer, cayó en domingo este 8 de marzo de 2026, y desde el día inhábil y en casa, generé diversas reflexiones a partir de lo que con motivo de este día de dice y escucha.

Mis reflexiones se generaron a partir de que en ocasiones escucho los mismos discursos cada año, huecos, vacíos y solo queriendo empoderar a las mujeres a partir de mensajes motivacionales.

Muchas mujeres que enfrentan violencias, que perciben salarios menores en el mismo cargo por el hecho de ser mujeres, que no pueden acceder a cargos de toma de decisiones en los ámbitos tanto público como privado, no necesitan de un mensaje motivacional, sino de que conozcan qué estamos haciendo las mismas mujeres por nosotras y qué hacemos desde las instituciones si somos servidoras públicas o estamos en espacios de apertura y protección hacia las de nuestro género.

Yo les puedo compartir que como líder de mi equipo de trabajo, trato por igual a hombres y mujeres, porque todos son profesionales capaces, siempre apoyo y ayudo a las abogadas que trabajan conmigo y soy flexible cuando requieren de espacios para atención de sus hijos, familias o padres. Como Presidenta del Poder Judicial, generé acciones en favor de mis compañeras de trabajo, por ejemplo, cuando inicié mi gestión, encontré que una juez que ya había sido designada porque ganó un concurso por oposición, estaba ejerciendo funciones en Jalpan, cuando no fue el distrito para el que concursó, pero además, se trataba de una mujer madre de familia y, por el contrario, un hombre que estaba de juez provisional y aún no había sido designado por concurso, estaba en un lugar mejor (en un juzgado de San Juan del Río). Lo que hice, de inmediato, fue cambiar de adscripción a quien ya era juez incluso por una cuestión de género y la ubiqué en San Juan del Río. Otras acciones fueron enfocadas a apoyar a acordistas, proyectisas, secretarias, que tenían dificultades con sus hijos, sus horarios, etcétera, y siempre fui flexible a apoyarlas y modificar temporalmente el tiempo que requirieran para solucionar la atención de sus hijos o familiares; también les di estabilidad laboral al darles su basificación y nivelar sus salarios a quienes ganaban menos en el mismo cargo. Además, abrí dos lactarios en los edificios de mayor concentración de personal y que son los únicos existentes y certifiqué Ciudad Judicial y el Nuevo Palacio de Justicia, en la NOM-25 de igualdad laboral y no discriminación, para darles herramientas a las compañeras que llegaran a sufrir de acoso laboral.

Hacia el exterior, generé cuatro juzgados penales que específicamente atienden cinco delitos de mayor incidencia en contra de las mujeres (violencia familiar, violencia de género, abuso sexual, violación y feminicidio), así como un juzgado familiar oral para atender de manera urgente órdenes de protección en casos de violencia contra la mujer.

Estas acciones no son un mero discurso, sino que se traduce en beneficio de mujeres trabajadoras y mujeres usuarias del servicio de justicia.

Por último, también reflexioné en que es necesario el cambio cultural que no se da por decreto de una ley, sino con los comportamientos que como personas tenemos al interior de nuestras familias y nuestros hogares. Debemos formar diferente a las nuevas generaciones y enseñarles con el ejemplo que la atención de la casa, de los hijos y el sustento familiar, son actividades compartidas y no exclusivas unas solo para mujeres y otras solo para los hombres.

Aquí les dejo un video corto y aquí otro short, sobre estas reflexiones que les comparto.

Luchemos todos por eliminar todos los tipos de violencias contra las mujeres.

Foro Universidad Anáhuac en el marco del 8M

La Sociedad de Alumnos de Derecho de la Universidad Anáhuac Querétaro, organizó el conversatorio “Liderazgo y Trayectoria: El poder de la experiencia, mujeres que deciden, inspiran y construyen”, al que fui invitada a participar.

Fuimos recibidas por el Rector de Anáhuac Querétaro, Dr. Luis Eduardo Alverde Montemayor y por el Director de la Facultad de Derecho, Mtro. José Carlos Romo Romo. Compartí panel con la Secretaria de Educación, Dra. Martha Elena Soto Obregón, y con la Secretaria de Salud, Dra. María Martina Pérez Rendón.

Fue un espacio muy valioso de diálogo con las y los estudiantes, quienes enviaron previamente sus preguntas y permitieron que, a través de un ejercicio dinámico de sorteo, pudiéramos reflexionar sobre distintos temas relacionados con el servicio público, el liderazgo y la impartición de justicia.

Tuve la oportunidad de compartir algunos de los retos que he enfrentado en mi trayectoria dentro del Poder Judicial, particularmente durante mi responsabilidad al frente de esta institución. Entre los desafíos actuales de la impartición de justicia, destaqué la importancia de preservar la independencia judicial, condición indispensable para garantizar un Estado de Derecho sólido y una justicia imparcial.

Mencioné la importancia de prepararse en mecanismos alternativos de solución de controversias, derechos humanos, interseccionalidad y sistemas de oralidad.

También compartí con las y los estudiantes que decidí estudiar Derecho porque comprendí que, a través de esta disciplina, es posible ayudar a las personas y transformar realidades. Sin embargo, mi vocación por el servicio público judicial nació de la convicción de que los derechos se vuelven verdaderamente efectivos a través de las instituciones, y que desde ellas podemos incidir positivamente en la vida de las personas.

Mi reconocimiento a la Sociedad de Alumnos por generar estos espacios de reflexión y diálogo con las nuevas generaciones de juristas. Siempre será un gusto conversar con estudiantes comprometidos con la justicia y el servicio a la sociedad.

“Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”

La Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Querétaro, llevó a cabo el foro “Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y al que fui invitada a participar como ponente, por parte del Presidente de dicha sociedad, Julián Altube Guerra.

Compartí el panel con compañeras docentes universitarias y nos acompañó la señora Rectora, Silvia Lorena Amaya Llano. El evento fue moderado por alumnas integrantes de la Sociedad de Alumnos.

Este espacio de diálogo académico, tuvo como finalidad reflexionar sobre el papel de las mujeres en el ámbito jurídico desde las áreas jurisdiccionales, ejercicio de la abogacía, académica y de investigación; hablamos de los desafíos que hemos enfrentado en nuestra trayectoria profesional y la importancia de fortalecer el liderazgo femenino en la construcción de instituciones de justicia.

Dije a las futuras abogadas, que nunca deben ponerse ningún límite y puse como ejemplo a la primera jueza del Poder Judicial del Estado, una mujer que ya siendo maestra de educación primaria, decidió ingresar a la Facultad de Derecho de la UAQ, en un tiempo en que eran espacios dominados por los hombres; ella perteneció a un generación de solo 12 estudiantes donde era la única mujer, allá por 1955-1960; en 1963, fue designada Juez Menor Mixto en San Juan del Río un corto tiempo, y es en 1971 cuando es designada Juez de Primera Instancia en Tolimán, Querétaro. Por eso, si ella nunca se puso límites en un tiempo mucho más complicado, menos ahora con los avances que tenemos.

Para mí, siempre es significativo estar en mi alma mater, donde me formé desde preparatoria hasta doctorado y donde hoy también comparto mi experiencia como docente, dialogando con las nuevas generaciones de juristas sobre el compromiso con el Estado de Derecho, la igualdad y el acceso a la justicia.

Invité a todas y a todos a seguirse formando en la verdad y en el honor, requerimos de las nuevas generaciones pero preparadas para dominar los espacios jurídicos ante la adversidad que atravesamos con los cambios estructurales, constitucionales y legales, sobre todo, mujeres abogadas preparadas para ejercer nuevas formas de abogacía, de impartir justicia y políticas que defiendan a la República y a las instituciones que nos garantizar el Estado de Derecho.

Agradezco a la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho por la invitación y por generar estos espacios de reflexión con la comunidad universitaria.

🟣 “Derechos, Justicia y Acción por y para todas las Mujeres y las Niñas”

La Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (FECAPEQ), a través de su presidenta Mtra. Mayela Portos Hernández, organizó un foro que congregó a mujeres servidoras públicas para dialogar sobre los avances y retos en temas de género, con motivo del Día Internacional de la Mujer, contando con la presencia del Gobernador del Estado, Lic. Mauricio Kuri González y de los presidentes de todos los colegios de profesionistas que conforman la FECAPEQ.

En mi intervención me enfoqué en tres aspectos:

  1. El lema de ONU Mujeres para el Día Internacional de la Mujer 2026 y la agenda 20-30.
  2. La reforma a 17 leyes publicadas el 15 de enero de 2026 en materia de igualdad sustantiva.
  3. Acciones que he realizado en beneficio de las mujeres.

Y dije:

Hoy, 8 de marzo de 2026, nos congregamos en una fecha emblemática, el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema “Derechos. Justicia y Acción para todas las mujeres y las niñas”, de ONU Mujeres para este año. Esta consigna no es un simple enunciado; es un llamado global que nos convoca a actuar con determinación para derribar las barreras estructurales que impiden el acceso pleno a la justicia y a la igualdad de derechos.

Este día tiene profundas raíces en el reconocimiento de que, aún hoy, ningún país ha cerrado las brechas legales entre hombres y mujeres. Según organismos internacionales, en 2026 las mujeres solo tienen acceso al 64 % de los derechos jurídicos de que disfrutan los hombres, lo que perpetúa la desigualdad y restringe su pleno ejercicio de derechos civiles, económicos y sociales.

Este desafío no es teórico ni distante; es tangible en la vida cotidiana de millones de mujeres y niñas. Requiere de un enfoque integral y sostenido que articule normas jurídicas, políticas públicas eficaces y una cultura de respeto a los derechos humanos.

En este contexto, la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible nos ofrecen un marco normativo y ético indispensable. El Objetivo 5 de la Agenda 2030 promueve la igualdad de género y demanda poner fin a todas las formas de discriminación y violencia contra mujeres y niñas. Asimismo, el Objetivo 16 busca construir sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y fortalecer instituciones eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles.

En el marco de este llamado a la acción por parte de la ONU, destaco lo que considero la reforma más profunda y transversal en materia de género: el pasado 15 de enero de 2026, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la reforma a 17 leyes (que puedes consultar aquí), con un solo y firme propósito: lograr una real igualdad sustantiva de las mujeres. Celebro con ahínco esta gran reforma porque no se enfoca solo en la ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia, tantas veces reformada, sino a otras legislaciones como la del seguro social, ISSSTE, la federal del trabajo, la de vivienda, educación, salud, derechos de autor, propiedad industrial, etcétera, porque en todas ellas hay incidencia en temas de mujeres, niñas, niños y adolescentes, de tal manera que la aplicación de una de ellas, puede incidir en otra.

Permítanme, desde mi experiencia jurisdiccional, enfatizar dos aspectos críticos:

Primero, el acceso a la justicia con perspectiva de género no puede ser una aspiración retórica; debe traducirse en realidades concretas. Durante mi gestión como Presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro, impulsé la creación de cuatro juzgados penales especializados en violencia contra la mujer y un juzgado de oralidad en materia familiar, una iniciativa orientada a mejorar la atención, la sensibilidad institucional y la eficacia en la impartición de justicia y garantizar la inmediata adopción de medidas de protección urgente para mujeres en situación de violencia. Estas decisiones no solo fortalecieron la respuesta judicial, sino que enviaron un mensaje claro: la justicia debe ser pronta, accesible y sensible a las necesidades de las mujeres.

Segundo, la eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas exige una respuesta coordinada entre operadores jurídicos, autoridades, sociedad civil y profesionales de todas las disciplinas. La violencia de género es una violación de derechos humanos que socava la dignidad, la libertad y el desarrollo de las mujeres y representa una falla sistémica si no se aborda con rigor y compromiso institucional.

También estoy cierta que la eliminación de violencia contra las mujeres es una cuestión que nos atañe a todos y desde casa: debemos educar diferente a nuestras hijas e hijos, fuera de los estereotipos tradicionales que históricamente se han impuesto a una mujer por ser mujer y a un hombre por ser hombre. Como mujeres, debemos ser congruentes: si alzamos la voz para protestar contra la violencia, entonces, al regresar a casa no repitamos al interior de nuestras familias esos roles histórica y culturalmente asignados, porque de lo contrario, ningún cambio tendremos en un futuro, los niños, las hijas, sobrinas, ahijadas, etcétera, aprenden a partir de los hechos y de lo que observan, es decir, del ejemplo.

Por ello, concluyo con una reflexión firme pero alentadora:

Sin justicia para las mujeres, los derechos son promesas que nunca se cumplen. El compromiso con la igualdad de género no es opcional, ni es asunto de una sola profesión o de una sola institución: es una responsabilidad colectiva que exige acciones concretas, medidas sostenibles y una cultura jurídica y social que reconozca, proteja y haga efectivos los derechos de todas las mujeres y niñas.

Agradezco profundamente la invitación y la oportunidad de dialogar con mujeres comprometidas con la transformación de nuestras instituciones.

 

Primera capacitación 2026 rumbo al nuevo sistema procesal civil y familiar oral en Querétaro.

De acuerdo con el Plan General de Implementación del Sistema de Justicia Oral Civil y Familiar del Poder Judicial del Estado de Querétaro  (que pueden consultar aquí) aprobado por el Tribunal Pleno y el Consejo de la Judicatura, en el mes de enero de 2024, y que propuse durante mi gestión como Presidente del Poder Judicial, la primera gradualidad debe iniciar el 1 de junio de este año 2026 en el Distrito Judicial de San Juan del Río.

En 2024 (de febrero a agosto), iniciamos con la capacitación internacional, a cargo del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo internacional de la OEA, con amplia experiencia en procesos de implementación en América Latina; también con la organización JusLat, conformada por expertos chilenos y argentinos en temas de transición de procedimientos escritos o tradicionales, a los orales. De igual forma, una delegación de 10 funcionarios judiciales fueron capacitados In Situ en Santiago de Chile, y el personal jurisdiccional fue capacitado en un curso conformado por dos fases.

Ahora que está próxima la entrada en vigor en el Distrito Judicial de San Juan del Río (1 de junio de 2026), el Instituto de Especialización Judicial-Escuela de Formación Judicial, inició el programa de formación dirigido al personal jurisdiccional de ese Distrito para la implementación de este nuevo modelo de justicia.

Derivado de mi experiencia como implementadora en justicia de adolescentes, así como del sistema penal acusatorio y oral en la justicia de adultos, además de ser la coordinadora del Modelo de Gestión Judicial Administrativa en oralidad penal, que cuenta con reconocimientos nacionales e internacionales, fui invitada a participar en el tema de inicio y fundamental: comprender las razones del cambio y reflexionar sobre el perfil del nuevo operador jurídico que exige la oralidad.

La transición hacia un sistema civil y familiar oral no es solo una modificación normativa; implica una transformación en la cultura judicial. Exige jueces y servidores judiciales con mayor preparación técnica, habilidades de conducción de audiencias, capacidad de argumentación y un profundo compromiso con la tutela efectiva de los derechos de las personas. Debemos transitar del modelo de juez autoritario al modelo de juez democrático.

Hablé sobre:

  1. Transiciones jurídicas.
  2. Racionalidad y crisis de la ley procesal. (aquí pueden ver la presentación del tema 1 y 2).
  3. Razones para transitar a la oralidad en materia civil y familiar (diálogos por la justicia cotidiana) aquí pueden ver la presentación.
  4. Qué significa “implementar”
  5. Perfil del juez y auxiliares en el nuevo modelo procesal. (aquí pueden ver la presentación de los temas 4 y 5)

Agradezco la apertura y el interés del personal jurisdiccional de San Juan del Río. La preparación institucional es la base para que las reformas procesales se traduzcan en una justicia más ágil, cercana y comprensible para la sociedad.

Seguimos trabajando en la formación de quienes hacen posible la justicia todos los días. ⚖️

Día del Juzgador Mexicano.

En el marco del Día del Juzgador Mexicano (7 de marzo) y del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), les presentó a las primeras juzgadoras en el Poder Judicial del Estado de Querétaro, derivado de una investigación que realicé como integrante de la Asociación Mexicana de Mujeres Juezas y Magistradas, A.C.

El 7 de marzo se conmemora el Día del Juzgador Mexicano, porque ese día, pero de 1815, se instaló el Primer Tribunal de la América Mexicana, en Ario de Rosales, Michoacán, que fue el antecedente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La primera juez de primera instancia fue la licenciada Senorina Contreras Zúñiga, originaria de Corregidora, Querétaro. Formó parte de la generación 1955-1960, conformada por tan solo 12 estudiantes de los cuales ella era la única mujer, en la Facultad de Derecho de nuestra universidad. Está reconocida como la primera abogada de El Pueblito.

El 22 de febrero de 1971, es designada Juez Mixto de Primera Instancia del Distrito Judicial de Tolimán; posteriormente del Distrito Judicial de Cadereyta y por último, en Jalpan, del 1 de abril de 1975 al 16 de abril de 1978.

Falleció el 1 de julio de 1996 a la edad de 61 años.

La licenciada Elvia Estela Guadarrama Gutiérrez fue la primera Juez Municipal de Querétaro (en ese tiempo los juzgados municipales no dependían del Poder Judicial), nombrada en 1969 cuando solo existía un juzgado en el municipio. Su trayectoria en los tres poderes del Estado, así como en el ámbito municipal, refleja una vocación profunda de servicio público y una vida dedicada a fortalecer las instituciones.

Y la licenciada Sonia Alcántara Magos se convirtió en 1979 en la primera Magistrada y posteriormente, en 1981, en la primera Presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Su liderazgo no solo transformó la judicatura, sino que trascendió al ámbito legislativo, notarial y académico, consolidando una carrera ejemplar al servicio del derecho.

Estas tres mujeres no solo ocuparon por primera vez un cargo, cuando las condiciones no eran favorables para las mujeres en el ámbito jurídico. Lo dignificaron. Por ello, durante mi gestión como presidente del Poder Judicial, les hicimos un homenaje y sus nombres están grabados, como las primeras juzgadoras, en el Auditorio del Nuevo Palacio de Justicia.

Hoy, su legado no es solo histórico: es vigente. Nos recuerda que la igualdad sustantiva no es concesión, sino conquista; que la justicia se construye todos los días con valentía y responsabilidad.

En su memoria y en su ejemplo, reafirmo mi compromiso con una justicia más abierta, más humana y plenamente incluyente.

Porque honrar a nuestras pioneras es también asumir la responsabilidad de continuar su obra.

Da click aquí para ver el video.

Independencia Judicial: El baluarte de la República frente a la reforma judicial.

“La judicatura no es un privilegio de quienes juzgan, sino un derecho de quienes son juzgados”.

 

En el marco de la reciente convocatoria de México Evalúa y la formación de la Red por la Independencia Judicial (RIJ), de la que formo parte, hemos suscrito un llamado urgente: la reforma judicial en México no debe comprometer la autonomía técnica ni la idoneidad de los perfiles que integran los tribunales y a la par, estamos presentando una propuesta de reforma constitucional –a la reforma judicial–, con la finalidad de evitar los errores de la pasada elección de 2025.

La independencia judicial como norma imperativa.

La independencia de los tribunales no es una concesión política, sino una obligación internacional y constitucional.

  • Marco convencional: De acuerdo con la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Artículo 8.1), toda persona tiene derecho a ser oída por un “juez o tribunal competente, independiente e imparcial”. La CorIDH ha reiterado que la separación de poderes es esencial para la vigencia del Estado de Derecho.
  • Marco nacional: Según la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Artículo 17), las leyes garantizarán la independencia de los tribunales y la plena ejecución de sus resoluciones.

 Perfiles Idóneos: El riesgo de la improvisación.

Uno de los puntos medulares del comunicado que hemos suscrito, es la necesidad de reglas claras y perfiles idóneos. La justicia no puede ser producto del azar o de la popularidad política, sino de la excelencia técnica.

“La independencia judicial requiere que el ingreso, permanencia y promoción en la carrera judicial se basen en el mérito y la capacidad profesional”. (Red por la Independencia Judicial).

La implementación de mecanismos de elección que no aseguren la especialización técnica vulnera el debido proceso, pues un juzgador sin la formación adecuada difícilmente podrá actuar como contrapeso frente a los abusos de poder en agravio de los gobernados.

 Desafíos frente a la Reforma Judicial.

La propuesta de reforma debe ser analizada bajo el lente del control de convencionalidad. Si los cambios normativos debilitan la estabilidad de los jueces o los someten a presiones externas (políticas o económicas), México estaría incurriendo en una regresión normativa prohibida por el principio de progresividad de los derechos humanos.

 La iniciativa plantea la necesidad de:

🔹 Reducir la politización de las elecciones judiciales mediante procesos más transparentes y profesionalizados.

🔹 Sustituir requisitos formales arbitrarios por un sistema de certificación técnica a cargo de la Escuela Nacional de Formación Judicial, evaluando competencias jurídicas, ética, perspectiva de derechos humanos e independencia profesional.

🔹 Recalendarizar la siguiente elección judicial hasta 2028, para permitir una adecuada preparación de candidaturas y reglas claras para todos los actores institucionales.

🔹 Proponer reformas constitucionales precisas a diversos artículos de la Constitución para consolidar estos estándares técnicos y garantizar procesos imparciales.

Este llamado se formula desde el análisis riguroso de los retos actuales del sistema de justicia y con la convicción de que una judicatura verdaderamente independiente es pilar del Estado de derecho y de la protección de los derechos de todas las personas.

 La independencia judicial es el último refugio del ciudadano frente a la arbitrariedad. Como sostiene la RIJ, es imperativo que cualquier reforma fortalezca, y no erosione, la carrera judicial y la autonomía de los juzgadores. La legitimidad de la justicia proviene de su imparcialidad, no de su alineación con las mayorías en turno.

Invito a las y los operadores jurídicos, académicos y a la ciudadanía en general a reflexionar y participar en el diálogo técnico que nuestro sistema de justicia merece.

En este enlace puede consultar el comunicado de la RIJ, en este otro, la propuesta de reforma constitucional, y aquí y aquí los videos en mi canal de YouTube.

A 109 años de la Constitución de 1917: ¿Qué celebramos hoy?

Este 5 de febrero de 2026, conmemoramos el 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, un documento histórico que, en su origen, marcó un hito mundial al ser la primera constitución en reconocer derechos sociales: el derecho a la tierra, al trabajo digno y a la educación, entre otros. Su legado como símbolo de transformación jurídica y justicia social en el siglo XX es indiscutible.

No obstante, la Constitución de hoy no es la misma que la de 1917. Aunque formalmente se mantiene, la realidad es que ha sido objeto de más de 750 reformas. Algunas necesarias, otras profundas, muchas de ellas legítimas. Pero otras más, preocupantes por su forma, su contenido o sus efectos institucionales.

Una Constitución desfigurada.

En tiempos recientes, hemos sido testigos de un fenómeno de constitucionalización excesiva, que erosiona el valor normativo de la Constitución como norma fundamental. Me refiero a la práctica de incluir en el texto constitucional disposiciones que, por su naturaleza, deberían estar en el ámbito de la legislación secundaria o reglamentaria. Un ejemplo elocuente es la reforma al artículo 4, en la que se prohíben expresamente los vapeadores o cigarrillos electrónicos. Esta norma, más allá del debate sobre salud pública, plantea un serio dilema: ¿merece este tema estar en el mismo nivel que el derecho a la salud o a la alimentación?

En ese mismo artículo, se incorporó recientemente un párrafo que ensalza al maíz como elemento identitario del pueblo mexicano, con un lenguaje más cercano a la lírica que a la técnica jurídica. Aunque el reconocimiento cultural es valioso, cabe preguntarse si este tipo de redacciones no trivializan la solemnidad y función normativa de nuestra Carta Magna.

Reformas que socavan principios fundamentales.

Aún más preocupantes son aquellas reformas que afectan el diseño institucional de la República y los principios democráticos. En este sentido, el elegir por voto popular a juzgadores de todo el país representa una ruptura con el principio de división de poderes y con las bases del constitucionalismo moderno.

El modelo de justicia que se instaura a través de esta reforma ignora los riesgos de politización de la judicatura, compromete la imparcialidad judicial y desvirtúa la función contramayoritaria de los jueces, al subordinarla a la lógica electoral.

Otros cambios han profundizado la militarización de la seguridad pública, como la reforma que formaliza el control de la Guardia Nacional por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, y aquella que amplía las facultades de investigación de cuerpos militares, en clara tensión con los estándares democráticos y los compromisos internacionales en materia de derechos humanos.

El retroceso en garantías procesales.

No menos grave es la tendencia punitivista que ha guiado varias reformas penales. El artículo 19 constitucional ha sido modificado para incrementar el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa, figura que ha sido señalada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos como violatoria del principio de presunción de inocencia. Sumada a la prohibición expresa a los jueces para no interpretar y aplicar literalmente la prisión preventiva oficiosa, generando, incluso, una antinomia con el artículo 1 constitucional.

A ello se suma la creación de figuras como la de los “jueces sin rostro”, que socavan el principio de publicidad y control jurisdiccional, con implicaciones delicadas para el debido proceso.

¿Tenemos algo que celebrar?

Sí, tenemos algo que celebrar: el espíritu de justicia social que animó a los constituyentes de 1917 y que sigue inspirando muchas luchas actuales. Celebramos el hecho de tener una Constitución escrita, formal y vigente, que durante más de un siglo ha sido pilar de nuestra vida institucional.

Pero también tenemos mucho que reflexionar y criticar con responsabilidad. No podemos permanecer indiferentes ante la desnaturalización del texto constitucional, la banalización de su contenido y el uso político de sus reformas.

La Constitución no es un catálogo de ocurrencias ni un vehículo para mensajes propagandísticos. Es el pacto fundamental de nuestra convivencia democrática, el límite al poder, el resguardo de los derechos y la estructura que garantiza la legalidad en un Estado de Derecho.

La defensa de la Constitución no se hace con discursos conmemorativos, sino con vigilancia crítica, compromiso cívico y una exigencia permanente por su integridad, racionalidad y respeto.

Sí, tenemos Constitución. Pero no debemos conformarnos con tenerla: hay que defenderla de su propia desfiguración.

Cumplimiento fiscal: claves para la toma de decisiones en el contexto de la reforma fiscal 2026.

El pasado 29 de enero de 2026, el sector jurídico y empresarial se dio cita para analizar uno de los temas más apremiantes del año: la Reforma Fiscal 2026, en una charla impartida por el reconocido especialista Dr. Luis Pérez de Acha. Con un aforo de más de 100 asistentes, tuve la oportunidad de participar en este for de alto nivel, donde se hizo referencia a las implicaciones de una política fiscal que prioriza la fiscalización sobre el aumento de gravámenes, así como su punto de coincidencia con el derecho penal.

Un nuevo paradigma: Fiscalización Estratégica

La premisa para 2026 es clara: “No aumento de impuestos, pero sí una fiscalización implacable”. Durante la jornada, el Dr. Pérez de Acha, destacó que el SAT ha evolucionado sus mecanismos de vigilancia, enfocándose en el combate a la evasión y el uso de factureras, lo que obliga a las empresas a migrar de un modelo reactivo a uno de estricta prevención, principalmente con las nuevas obligaciones en facturación fiscal.

Los Retos Operativos y Jurídicos

Se subrayó que el mayor desafío no es solo el cumplimiento técnico, sino la gestión de contingencias fiscales y penales. Los puntos medulares discutidos fueron:

  • Control interno reforzado: Regresar a revisar la normativa y ajustar los procesos ante los cambios.
  • Validación de procesos: No basta con tener la documentación; es necesario acreditar la materialidad y razón de negocios en cada operación.

  • Gestión Intensiva: El fortalecimiento de la relación con organismos como la Prodecon y el propio SAT es vital para resolver discrepancias antes de que escalen a un conflicto legal.

  • Litigio como última ratio: Se enfatizó la importancia de agotar las instancias de control interno y cumplimiento para evitar los costos y tiempos de un litigio fiscal complejo.

Recomendaciones para la Toma de Decisiones

Para los líderes de empresa y asesores jurídicos presentes, la conclusión fue unánime: el Gobierno Corporativo Eficiente ya no es una opción, sino una necesidad de supervivencia. La implementación de controles internos reforzados permitirá a las organizaciones navegar las nuevas obligaciones en facturación fiscal con un margen mínimo de error.

“El escenario actual exige información y diálogo constante entre las empresas y sus asesores. La transparencia es la nueva moneda de cambio ante la autoridad fiscal.”

Agradezco la invitación para participar en este encuentro de actualización, reafirmando que el conocimiento compartido es la mejor defensa ante la incertidumbre normativa.

Desafíos en la práctica jurídica ante reformas estructurales.

Introducción

El pasado 28 de enero de 2026, impartí una conferencia a los futuros abogados en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, campus Amealco, donde dije que el ejercicio del Derecho en México ha dejado de ser un terreno de certezas heredadas para convertirse en un ecosistema de adaptación constante. Al iniciar este 2026, nos encontramos en el epicentro de una transformación que no solo cambia las leyes, sino la identidad misma de quienes operamos el sistema de justicia. Frente a las nuevas generaciones de abogados en Querétaro, es imperativo analizar cuatro pilares que sostienen nuestra realidad jurídica actual: la reforma al Poder Judicial, el nuevo paradigma procesal civil/familiar, la reforma al juicio de amparo y la nueva política criminal.


1. La nueva cara del Poder Judicial.

Este 2026, es el año de preparación de la segunda parte de elección de juzgadores federales y la renovación total de magistrados y jueces del poder judicial local, cuya elección será en junio de 2027. En el Estado, tenemos la gran oportunidad de evitar los garrafales errores de la elección federal y, afortunadamente, la reforma a la Constitución general, da un trato diferente a los poderes judiciales locales.

El objetivo primordial es contar con un mecanismo que permita que los mejores perfiles sean las personas que lleguen a elección popular, para, de obtener los votos, ejerzan la función de juez o magistrado.

Este año deberán estar listas las reglas del juego, es decir, la reforma la constitución local y a las leyes secundarias como Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de Querétaro, Ley Electoral y todo lo que requiera para contar con un proceso electoral que requiere la ciudadanía queretana ante la inminente elección de jueces por voto popular, principalmente, un mecanismo de depuración que privilegie el mérito, la trayectoria y la ética profesional.

2. La implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares.

Este año inician los procedimientos orales en materia civil y familiar en los distritos judiciales de San Juan del Río (junio), Amealco, Tolimán, Cadereyta y Jalpan (diciembre).

Ello demanda tres frentes: capacitación intensiva para operadores y litigantes; suficiencia de recursos humanos; e inversión financiera para infraestructura, sistema de gestión y salas de audiencia.

Además de lo complicado que pueda ser el proceso de implementación ante las restricciones impuestas por el mismo código en el artículo sexto transitorio que pueden leer aquí, enfrentamos otras problemáticas que se entrecruzan con la mal llamada reforma judicial, porque el personal jurisdiccional al que ahora se le está capacitando, no será precisamente el personal que estará al frente de la justicia oral civil y familiar, pues si bien, tal sistema debe quedar implementado en su totalidad el 1 de abril de 2027, lo cierto es que para el 1 de octubre del mismo año, tendremos nuevos jueces y magistrados que sean los ganadores por voto popular, y así como puede llegar un perfil preparado y capacitado, también podrá llegar quien no lo esté, con todo lo que ello significa para el ciudadano que reclama justicia.

Y por parte de los abogados, en 2026, el abogado que no domine la litigación oral y las plataformas digitales está, técnicamente, fuera del mercado.

La coincidencia temporal con la reforma judicial multiplica el reto: nuevos juzgadores operando en un nuevo sistema procesal implica una reingeniería integral.

3. El Amparo bajo la lupa: Límites y Desafíos.

Ya me he ocupado en otras entradas sobre las recientes reformas a Ley de Amparo del 16 de octubre de 2025, que introduce un nuevo concepto de interés legítimo, incrementa las exigencias para conceder la suspensión del acto reclamado y debilita el cumplimiento del amparo por parte de la autoridad responsable, con reglas que fortalece su margen de acción; todo lo cual, exige demasiado en los abogados y futuros abogados para establecer estrategias de defensa y argumentativas que permitan que un ciudadano, violentado en sus derechos, pueda acceder al amparo.

En términos prácticos, el ciudadano se enfrenta a barreras más altas, mientras que la autoridad dispone de mayores márgenes; de ahí que el litigio deba ser cada vez más estratégico, con construcción de casos que aspiren no sólo a la reparación individual sino a impactos estructurales.

Lo anterior generará, también, recurrir más al control de convencionalidad. Si el amparo pierde fuerza frente a la ley, la responsabilidad del juzgador de aplicar el bloque de constitucionalidad se convierte en la última línea de defensa.

4. La nueva política criminal en el país.

De igual forma, en otras entradas he hablado de las reformas a través de las cuales: se militarizó a la Guardia Nacional con reconocimiento constitucional, se le dieron facultades de investigación, se creó la figura de jueces sin rostro, se amplió el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa y se ordenó a los jueces aplicar literalmente dicha disposición constitucional (artículo 19 constitucional, segundo párrafo), todo lo cual marca la nueva política criminal en nuestro país.

El mensaje sistémico es claro: se robustece el poder punitivo del Estado y se estrecha el margen de maniobra del juez. La respuesta profesional no puede ser la resignación, sino la excelencia técnica en litigación y la estricta adhesión a estándares de derechos humanos.

Prospectiva: El Abogado del Futuro.

El escenario nacional en 2026 exige un perfil híbrido. Ya no basta con ser un “letrado” en el sentido clásico; el futuro pertenece a quienes logren equilibrar cuatro dimensiones:

  1. Litigio estratégico: Estaba reservado al ámbito constitucional y de derechos humanos, pero ante las reformas enunciadas, los abogados hoy deben estar preparados, no solo para resolver un conflicto inter partes, sino provocar cambios -estructurales, sociales, legislativos o de políticas públicas-, para proteger derechos humanos y visibilizar injusticias sistémicas.

  2. Destrezas de litigación oral y argumentativas: Dominio de la oralidad y convencimiento en audiencias, ahora también las materias civil y familiar (además de mercantil, penal, laboral)

  3. Manejo de tecnologías: Uso ético de la IA y gestión digital. Habilidades para el uso de firma electrónica avanzada, juicio en línea, gestión digital de expedientes y cultura probatoria apoyada en evidencia tecnológica.

  4. MASC: Saber solucionar conflictos a través de la conciliación, mediación, arbitraje, como primera opción, no como recurso residual.

Y principalmente, un gran compromiso social: Entender que la justicia, ahora más que nunca, es un servicio público bajo el escrutinio social.

Ya no basta con saber derecho sustantivo; se requieren destrezas en litigación, mecanismos alternativos y uso de plataformas digitales, tomando en cuenta que en contextos de transición normativa, la ética es el ancla de certeza jurídica y confianza pública.

El derecho mexicano vive una fase de reconfiguración profunda. No se trata sólo de nuevas normas; estamos ante nuevas prácticas y nuevas responsabilidades. El profesional del derecho que el país requiere combina solvencia técnica, ética pública y una comprensión estratégica del litigio. Porque, hoy más que nunca, el derecho no se lee únicamente en libros y códigos: se defiende en audiencias, se delibera con evidencia y se ejerce con responsabilidad

Estamos construyendo el Derecho mientras lo ejercemos. A los estudiantes de Querétaro les digo: no teman a la incertidumbre del cambio. La arquitectura de la justicia en 2026 es más abierta y dinámica, pero su cimiento debe seguir siendo el mismo: la protección de la dignidad humana y el imperio de la razón sobre la fuerza.

Aquí les comparto la presentación del día de la Conferencia Amealco