La reforma a la reforma judicial.

A un año de los errores de la elección judicial de 2025, el martes 2 de junio de 2026, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la REFORMA A LA REFORMA JUDICIAL que puedes consultar aquí y también puedes ver aquí un video que publiqué con motivo de la aprobación de dicha reforma.

Dos temas de trascendencia quedan en esta reforma: desempatar las elecciones judiciales de la política del 2027 y un curso de preparación a los aspirantes.

Sobre ello he levantado la voz en múltiples ocasiones y hoy, al menos en el plano normativo, es una realidad.

Previo a la publicación de este reforma, participé en un foro convocado por el Senado de la República en el mes de abril, al formar parte de la Red por la Independencia Judicial, un grupo de académicos, jueces, investigadores, barras de abogados, universidades, cámaras empresariales y grupos de la sociedad civil, conformados a instancia de México Evalúa.

El foro se denominó “Fortalecimiento de las elecciones judiciales en México”, en una jornada de análisis convocada por la Comisión de Justicia, presidida por el senador Javier Corral, en la que también explicaron el contenido de la iniciativa de reforma para “tratar” de corregir errores de la mal llamada  reforma judicial, que proponían diputados y senadores del partido Morena y que al menos se visualizaba mejor que la que finalmente se publicó en el Diario Oficial de la Federación.

Integré la Mesa 2: Fortalecimiento de los perfiles en la próxima elección, donde sostuve que la legitimidad democrática de los juzgadores no puede construirse al margen de su capacidad técnica, independencia y ética judicial.

Aquí puedes ver un video relativo al foro y otro más que preparé también de la propuestas que llevamos a la sesión del Senado.

La elección popular de jueces plantea riesgos estructurales para la función jurisdiccional si no se acompaña de mecanismos rigurosos de selección, evaluación y formación. La justicia no puede someterse a lógicas de competencia política sin comprometer su esencia: la tutela imparcial de los derechos.

El desafío es claro: reducir los efectos adversos de la reforma mediante profesionalización, controles institucionales y estándares de idoneidad.

Después de ese foro, desde la Presidencia de la República se presentó otra propuesta, que en una sola jornada y mediante un procedimiento acelerado, fue aprobada la llamada reforma a la reforma judicial, tanto en cámara de diputados como en el Senado.

Entre los aspectos positivos destacan dos, que como ya lo dije, han sido parte de mis propuestas: postergar la elección judicial al 2028 y la obligación de acreditar un proceso de preparación y certificación quienes aspiren ingresar a la judicatura. La formación técnica y ética nunca debe ser opcional cuando se trata de impartir justicia. Propongo que ese curso sea metodológicamente riguroso, pues al menos con eso se pretende sustituir 10 años de carrera judicial que es el tiempo mínimo que tardaba en promedio una persona con carrera en ser juez, y que además, ese curso sea transparente y público.

A pesar de estos aspectos positivos, persisten preocupaciones de fondo. La reforma mantiene un modelo que sigue debilitando la independencia judicial, limita los márgenes de actuación de las entidades federativas y prevé una elección concurrente con la revocación de mandato, lo que sigue manteniendo los riesgos de politización.

La justicia requiere jueces preparados, independientes y comprometidos con la Constitución, no solamente mecanismos electorales.

Seguiré analizando y señalando, con responsabilidad y firmeza, aquello que fortalezca a las instituciones, pero también aquello que pueda poner en riesgo el Estado de Derecho.

La discusión pública informada es indispensable para preservar el Estado de Derecho.

Conferencia Internacional: Justice Matters.

Del 6 al 8 de mayo de 2026, se llevó a cabo la Conferencia Internacional Justice Matters: Justice First. Stability Follows, organizada por HiiL, que es el Instituto de La Haya para Innovación del Derecho.

El título de la conferencia está relacionado con el mensaje que desde La Haya se envió: Primero la justicia, después la estabilidad: “La justicia importa”, lo cual aboga por un nuevo enfoque global.

De acuerdo con HiiL, el mundo se hunde cada vez más en la inseguridad. Por duodécima vez en dieciséis años, la paz mundial ha disminuido, y solo en los últimos cinco años los niveles de conflicto se han duplicado. Hoy, cincuenta países se ven asolados por una violencia extrema, intensa o turbulenta, desde guerras prolongadas y represiones autoritarias hasta una espiral de delincuencia y colapso estatal. No se trata de una crisis pasajera; es un fallo estructural. En el centro de este fallo reside un déficit de justicia. Si bien las respuestas militares, los altos el fuego y las negociaciones de desarme dominan la respuesta global a los conflictos, a menudo se ignora la ausencia de vías justas, accesibles y legítimas para la resolución de agravios. Sin embargo, la inestabilidad rara vez surge de la nada. Crece donde las personas son excluidas, maltratadas o ignoradas; donde la corrupción sustituye a la rendición de cuentas; y donde los sistemas jurídicos sirven al poder, no a las personas. La estabilidad y la justicia no son objetivos políticos separados; son condiciones interdependientes para la paz.

Durante toda la conferencia se manejó la idea de que la justicia misma debe convertirse en el fundamento de una paz duradera y sociedades resilientes. En este enlace pueden consultar todo lo relativo a la Conferencia, que invitó a un diálogo franco y honesto sobre lo que significa que la estabilidad vaya de la mano de la justicia: convertir la justicia en una estrategia fundamental para la prevención de conflictos y la consolidación de la paz, reorientar la cooperación internacional para el desarrollo y la diplomacia para priorizar el acceso a la justicia, y respetar los mecanismos locales de resolución de controversias.

Me correspondió participar en la mesa: “Diálogo judicial de alto nivel: Construyendo una justicia centrada en las personas en África e Iberoamérica” en el que analizamos cómo los enfoques de justicia abierta y centrada en las personas pueden fortalecer la estabilidad, la confianza y el acceso a la justicia. Fue organizado por la Alianza Africana para la Justicia Centrada en las Personas y la Alianza Iberoamericana para el Acceso a la Justicia, en colaboración con HiiL, Pathfinders, RIJA y el PNUD, el evento fue un espacio de intercambio entre pares para el liderazgo judicial y el aprendizaje interregional.

Compartí panel con:

  • Honorable Magistrada Jaceguara Dantas da Silva, Consejo Nacional de Justicia y Magistrada del Tribunal de Mato Grosso do Sul, Brasil.
  • Honorable. Magistrada Lillian Tibatemwa-Ekirikubinza, Magistrada de la Corte Suprema de Uganda.
  • Honorable Magistrado Gerardo Rubén Alfaro, Magistrado de la Corte Suprema de Costa Rica.
  • La Honorable Jueza Catherine Ogunsanya, Jueza del Tribunal Superior del Estado de Ogun, Nigeria.
  • La Honorable Jueza Diana Rachel Kavedza-Mochache, Jueza del Tribunal Superior de Kenia.
  • Honorable Magistrada Alexandra Sandoval, Jueza de la Sala de Amnistía e Indultos y Coordinadora de la Comisión de Género de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia.

Acudí por parte de la RIJA (Red Internacional de Justicia Abierta) de la que formo parte, y en este enlace puede consultar la nota al respecto.

Esta conferencia me generó inmensas reflexiones; escuchar las experiencias de juzgadores de regiones del mundo que se han caracterizado por múltiples conflictos armados, de violación a derechos humanos y demás atrocidades, me hizo valorar aún más la realidad de nuestro país, que aunque lamentable, no asemeja a esas crudas experiencias, pero mi mayor admiración fue escuchar que, a pesar de esas atrocidades, las personas buscan y quieren justicia, no venganza, y apuestan en sus sistemas de justicia para fortalecer las instituciones, poder sancionar a los responsables, evitar impunidad y regresar a las víctimas la dignidad, para ello, dijeron, es importante que se evite la injerencia política en los poderes judiciales, precisamente para dar la justicia que las personas merecen.

Aquí dejo el video al respecto y uno más sobre mi participación.

Un verdadero orgullo ser la única juzgadora mexicana en asistir, compartir la experiencia de Querétaro en justicia abierta y mecanismos de justicia informal, en el marco de la mal llamada reforma judicial.

Nuestro país sigue llamando la atención en negativo por la elección popular de todos los jueces, federales y locales, incluidos los ministros. Mientras en otros lares fortalecen sus sistemas de justicia, aquí, lamentablemente se debilita a los poderes judiciales, en perjuicio de todas las personas.

Corte Internacional de Justicia y Corte Penal Internacional.

En mi estancia en La Haya, con motivo de mi participación en la Conferencia Internacional Justice Matters, no pude dejar de visitar los tribunales internacionales que surgieron después de la Segunda Guerra Mundial.

Recorrer tanto la Corte Penal Internacional como la Corte Internacional de Justicia, no fue únicamente estar en dos instituciones jurídicas emblemáticas. Fue confrontarme, como juzgadora, con la historia más dolorosa de la humanidad.

Con las guerras, los genocidios, las persecuciones y las atrocidades cometidas contra seres humanos… por otros seres humanos.

Después de la Segunda Guerra Mundial, el mundo prometió que nunca más la fuerza estaría por encima del Derecho.

Por eso nacieron tribunales internacionales: para intentar sustituir la violencia por la justicia y la barbarie por instituciones.

Sin embargo, las guerras continúan.

Los conflictos armados siguen arrebatando vidas inocentes.

Y la dignidad humana continúa siendo vulnerada en muchas regiones del mundo.

La existencia de estos tribunales me hizo reflexionar sobre algo profundamente humano y profundamente doloroso: el Derecho, por sí solo, no basta si las sociedades no defienden la paz, la verdad y la dignidad de las personas.

Como juzgadora, esta visita me dejó una convicción aún más fuerte: impartir justicia es asumir una responsabilidad ética frente al sufrimiento humano y nunca perder de vista que detrás de cada expediente hay vidas, historias y dolor real.

Hoy más que nunca, el mundo necesita instituciones fuertes, jueces independientes y sociedades que comprendan que la justicia y la paz jamás deben darse por sentadas.

Recordé la frase: “Nada de lo humano me es ajeno”

Aquí les dejo un video sobre mi visita a ambas Cortes.

Justice Matter: Ministro de Justicia del Líbano.

En el marco de la conferencia internacional Justice Matters, celebrada en La Haya y organizado por  HiiL (The Hague Institute for Innovation of Law)⁠, escuché y dialogué con el Ministro de Justicia del Líbano, Adel Nasaar. quien nos compartió una realidad que para muchos resulta difícil siquiera imaginar.

Desde una región marcada por conflictos armados, tensiones geopolíticas y constantes amenazas a la estabilidad institucional, expuso los enormes desafíos que enfrenta el Líbano para preservar la democracia, el Estado de Derecho y la confianza de la ciudadanía en las instituciones.

Dijo que en los momentos más difíciles es cuando el derecho y la justicia se vuelven más necesarios.

Compartió la importancia de investigar los crímenes que han marcado a su país, fortalecer la cooperación internacional y reconstruir las instituciones encargadas de garantizar la paz social. Pero, sobre todo, insistió en una idea que considero fundamental para cualquier democracia: proteger al Poder Judicial de las injerencias políticas.

Mientras en México se erosiona la independencia judicial, en el Líbano, aún con sus conflictos de otras dimensiones, continúan impulsando reformas para fortalecerla, convencidos de que sin jueces independientes no puede existir una verdadera democracia ni una paz duradera.

Escucharlo fue recordar que la justicia no es un lujo de los tiempos de estabilidad. Es, por el contrario, una de las herramientas más importantes para superar las crisis, reconstruir sociedades fracturadas y defender la dignidad humana. Una gran lección que debemos aprender.

Su mensaje fue de realismo, pero también de esperanza: a pesar de los obstáculos, siguen trabajando para fortalecer sus instituciones y mantener viva la convicción de que el Estado de Derecho sigue siendo el camino.

El Compromiso de la Abogacía Penal: Un Eje en la Justicia de Querétaro.

La labor del abogado penalista trasciende la defensa técnica; es, en esencia, una labor de salvaguarda de la libertad y del debido proceso.

En días pasados, se llevó a cabo la ceremonia de Toma de Protesta de la nueva Mesa Directiva del Colegio de Abogados Penalistas del Estado de Querétaro, un evento que reafirma la solidez gremial y el compromiso social de este sector en nuestra entidad.

Durante el encuentro, se vivió un momento de especial relevancia institucional: la firma del convenio de colaboración entre el Colegio de Abogados Penalistas y la Secretaría de Gobierno. Este acuerdo, del cual tuve el honor de participar como testigo de honor, simboliza la voluntad de sumar esfuerzos entre el ejercicio profesional y las autoridades para fortalecer el Estado de Derecho.

Reconocimiento a la Continuidad Institucional.

Un gremio fuerte se construye sobre la base de la gratitud y la visión de futuro. Por ello, es imperativo destacar la gestión del Mtro. Carlos Trejo Aldrete, presidente saliente, quien durante su mandato impulsó una estrecha colaboración y apertura, dejando una huella de profesionalismo y resultados tangibles para sus colegiados.

Al mismo tiempo, extiendo una calurosa felicitación al Mtro. Edgardo Olvera Bocanegra, quien asume la presidencia de la nueva mesa directiva. El mayor de los éxitos en esta nueva encomienda; estamos convencidos de que su liderazgo contribuirá a elevar los estándares de la defensa penal y a profundizar en los retos que la justicia contemporánea exige.

La Función Social del Abogado Penalista.

En un sistema de justicia penal con oralidad y la transparencia, el papel del abogado es fundamental para equilibrar la balanza. La labor del abogado penalista es pilar fundamental para garantizar un juicio justo mediante el ejercicio de una defensa técnica y adecuada de personas acusadas, así como a través de la representación de víctimas.

La colaboración entre instituciones, colegios y la judicatura es el camino para garantizar que Querétaro siga siendo un referente nacional en materia de justicia.

¡Enhorabuena a la nueva Mesa Directiva y que sea una gestión de grandes logros para el foro queretano!

El rostro de la justicia: Hacia un perfil idóneo de la judicatura en Nuevo León.

El Centro de Estudios para la Enseñanza y el Aprendizaje del Derecho (CEEAD), está realizando un proyecto ambicioso y necesario: construir un perfil integral para la persona juzgadora en el Estado de Nuevo León.

El objetivo de tal proyecto es fundamental para el futuro de la justicia: definir el perfil de la persona juzgadora, un ejercicio que trasciende la técnica jurídica para tocar la fibra de la ética y la función social del juez, y me alegra sobre manera estar participando en estas mesas de trabajo a las que he sido invitada por mi experiencia previa en la implementación del sistema de justicia penal oral en Querétaro, en donde, primeramente realizamos una perfilación que nos sirvió para detectar a los jueces que debían pasar del sistema tradicional al oral y que cubrían un perfil para desempeñarse en un sistema de audiencias, además de que fue la base para la capacitación.

En dos sesiones a distancia realizadas el 16 de febrero y el 12 de marzo de 2026, compartí reflexiones con colegas y expertos sobre qué significa ser juez en el México actual, especialmente frente a los retos de la reforma judicial y las crecientes exigencias de transparencia y sensibilidad social.

Para determinar el perfil para la selección de jueces, revisamos 3 competencias de las que derivan 9 estándares y 62 indicadores en total.

Durante la sesión, coincidimos en que el conocimiento de las leyes es el punto de partida, pero no la meta. Un perfil idóneo debe integrar capacidades sobre:

  • Dirección del procedimiento y conducción de audiencias.
  • Autogestión y reflexión ética de la función jurisdiccional.
  • Emisión y ejecución de resoluciones judiciales.

Definir este perfil en Nuevo León implica reconocer la complejidad de una sociedad dinámica que exige justicia pronta y expedita.

La discusión en el CEEAD subrayó que el juez no es un autómata del derecho, sino un garante de la paz social. Como señala el artículo 8 de la Convención Americana, toda persona tiene derecho a ser oída por un “juez o tribunal competente, independiente e imparcial”. Ese “ser competente” no es solo una competencia objetiva o subjetiva, sino que hoy incluye una formación continua en diversos temas, uno muy importante es el real enfoque con perspectivaS -así, en plural- (género, infancias, adultos mayores, índigenas, deberes de protección reforzada, derechos humanos, etcétera).

La metodología del CEEAD permite que este perfil no sea una construcción de escritorio, sino un consenso de la realidad práctica.

Agradezco al CEEAD por abrir estos espacios de formación para los jueces del futuro ante la llamada reforma judicial, en donde contaremos con perfiles de jueces de carrera judicial, pero también, ajenos a ésta.

Además, la construcción del perfil de la persona juzgadora es el primer paso para fortalecer la confianza ciudadana en nuestras instituciones. El camino hacia una justicia más humana y profesional en Nuevo León está en marcha, y es responsabilidad de todos los que formamos parte de la comunidad jurídica contribuir a su consolidación.

Aniversario del DIF del municipio de Querétaro.

40 años de trabajo institucional en favor de las familias queretanas merecen reconocimiento.

Asistí al informe de actividades del Sistema Municipal DIF de Querétaro, encabezado por la Mtra. Adriana Olvera, en el que se dio cuenta de acciones concretas orientadas a la atención de niñas, niños, personas adultas mayores y grupos en situación de vulnerabilidad.

Mi felicitación a la presidenta del DIF Municipal por su labor y compromiso, así como a todas las mujeres que han encabezado este organismo a lo largo de cuatro décadas. Su trabajo refleja una política pública con sentido social, centrada en la dignidad de las personas y en la protección efectiva de sus derechos.

Fortalecer a la familia es fortalecer a la sociedad.

50 Mujeres Orgullo de Querétaro.

Con motivo del 8M, tuve el honor de acompañar la presentación del libro “50 Mujeres. Orgullo de Querétaro 2026”, en su quinta edición, un proyecto que, año con año, visibiliza trayectorias de mujeres que, con trabajo, convicción y compromiso, contribuyen a construir una sociedad más justa. Aquí el short.

Reconozco la labor de Carlos García Astorga por impulsar esta iniciativa editorial que no solo documenta historias de vida, sino que también fortalece la memoria colectiva y el reconocimiento público del liderazgo femenino en Querétaro.

Felicito a todas las mujeres que integran esta edición. Cada historia representa esfuerzo, resiliencia y vocación de servicio. En un contexto en el que la igualdad sustantiva sigue siendo un desafío, estos espacios de visibilización son indispensables para avanzar hacia una sociedad más equitativa.

Tuve el privilegio de formar parte de la tercera edición, y hoy, desde la sororidad, reitero mi respaldo a este proyecto que honra el talento y la contribución de las mujeres queretanas.

Porque reconocer a las mujeres es también fortalecer el presente y proyectar un mejor futuro.

“Mujeres de hoy en la política: mujeres liderando la toma de decisiones”

En el marco del Día Internacional de la Mujer, asistí a la conferencia “Mujeres de hoy en la política: mujeres liderando la toma de decisiones”, un espacio de reflexión imprescindible sobre el papel de las mujeres en los ámbitos públicos y de poder.

Reconozco la calidad y solidez de la ponencia de la Mtra. Ana García G., cuya exposición aportó elementos relevantes sobre liderazgo, participación y responsabilidad en la toma de decisiones, desde una perspectiva actual y comprometida.

Compartí mi visión, los retos a los que me enfrenté y la difícil toma de decisiones al frente de una institución conformada por más de 1400 personas, como presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro.

Estos espacios no solo informan: forman criterio, fortalecen convicciones y contribuyen a una discusión pública más seria y necesaria sobre el papel de las mujeres en la vida política.

Mi reconocimiento a quienes impulsan este tipo de encuentros. La presencia de mujeres en la toma de decisiones no es una concesión, es una condición para una democracia más completa.

“Los Mejores Jueces para Nuevo León”

Fui invitada por el Centro de Estudios sobre la Enseñanza y el Aprendizaje del Derecho (CEEAD), a participar en el foro “Diálogos sobre la Reforma Judicial en Nuevo León”, convocado por organizaciones de la sociedad civil nacionales e internacionales, como Konrad-Adenauer-Stiftung, Juicio Justo, el sector empresarial (COPARMEX, Consejo Nuevo León, Caintra Nuevo León) y el sector profesional (ANADE). El eslogán que distingue la suma de esfuerzos en Nuevo León para lograr una adecuada reforma constitucional, es “Los Mejores Jueces para Nuevo León”

Participé en el panel inaugural y desde mi experiencia en la carrera judicial, compartí una convicción clara: la justicia no puede someterse a improvisaciones ni a lógicas políticas.

He sido crítica de la elección popular de jueces, porque pone en riesgo la independencia judicial. Pero también sostengo que, frente a un cambio en curso, nuestra responsabilidad es otra: reducir el daño y elevar los estándares.

La clave está en una idea central:

👉 Sin formación rigurosa, no hay justicia posible.

👉 Sin independencia, no hay Estado de Derecho.

El reto no es solo reformar leyes, sino preservar la esencia de juzgar con técnica, ética y responsabilidad. Por eso celebro y aplaudo la iniciativa ciudadana de reforma constitucional que fue presentada ante el Congreso local de Nuevo León.

En mi intervención se me preguntó, ¿Qué significa implementar una reforma judicial? ¿Qué está en juego? Y con base en mi experiencia como implementadora, tanto de la justicia penal de adolescentes, como del sistema de justicia penal oral, dije que implementar una reforma judicial no es únicamente modificar normas; implica transformar prácticas, culturas institucionales y, sobre todo, la forma en que el Estado garantiza derechos. En términos técnicos, supone transitar del plano normativo al plano operativo, donde se materializa —o se frustra— el acceso a la justicia.

Lo que está en juego es la independencia judicial, la calidad de las decisiones jurisdiccionales y la confianza pública. Cuando una reforma introduce mecanismos como la elección popular de jueces, se redefine el modelo de legitimidad judicial: se desplaza del mérito técnico y la carrera judicial hacia una lógica de validación política, lo cual puede comprometer la imparcialidad.

Desde mi experiencia en la carrera judicial, sostengo que una reforma mal implementada puede erosionar más de lo que pretende corregir. Sin embargo, ante un cambio ya en curso, el reto institucional es contener riesgos y preservar los estándares mínimos de profesionalización, ética y técnica judicial.

Existe una brecha estructural entre el diseño normativo y la práctica judicial. Las reformas suelen construirse con diagnósticos generales, pero su implementación ocurre en contextos concretos, con limitaciones presupuestales, resistencias institucionales y desigualdades regionales.

Esto genera un fenómeno conocido como “simulación de cumplimiento”, donde formalmente se adopta la reforma, pero materialmente se reproducen prácticas anteriores.

En cuanto a la pregunta, ¿Dónde fallan las reformas judiciales? Dije que las reformas fallan tanto en el diseño como en la implementación, pero con mayor frecuencia en esta última.

  • En el diseño, cuando no se respeta la lógica del sistema judicial, particularmente su independencia.
  • En la implementación, cuando no se invierte en capacitación, evaluación y seguimiento.

En el caso específico de la elección de jueces, el diseño mismo introduce un riesgo estructural: la posible subordinación a intereses políticos o mayoritarios.

¿Qué errores se repiten?

  1. Subestimar la complejidad del sistema judicial.
  2. Confundir legitimidad democrática con legitimidad técnica.
  3. No fortalecer la carrera judicial como eje del sistema.
  4. Implementar cambios sin procesos rigurosos de formación previa.

Me preguntaron cuáles son los riesgos de la reforma judicial, y, desde una perspectiva técnica, dije que los principales riesgos son:

a) Debilitamiento de la independencia judicial

La elección popular introduce incentivos ajenos a la función jurisdiccional, como la necesidad de posicionamiento público o compromisos políticos.

b) Pérdida de calidad técnica

La función jurisdiccional exige especialización. Sin filtros rigurosos, existe el riesgo de que accedan perfiles sin la preparación adecuada.

c) Politización de la justicia

Se corre el riesgo de que las decisiones judiciales respondan a expectativas electorales y no a criterios jurídicos.

d) Fragmentación institucional

La existencia ahora de tres presidencias dentro del Poder Judicial, va a generar falta de orden y de gobernabilidad.

Postura propositiva.

Aunque he sido crítica de este modelo, considero que, ante su implementación, es indispensable:

  • Establecer procesos estrictos de evaluación técnica previa.
  • Diseñar programas obligatorios de formación judicial intensiva.
  • Crear mecanismos de control ético y disciplinario robustos.
  • Garantizar la independencia de la función judicial y la imparcialidad en las decisiones de los jueces.

Es decir, si el modelo cambia, debemos garantizar que quienes lleguen a la función jurisdiccional lo hagan con la mayor preparación posible.

En cuanto a ¿Qué debería cuidar Nuevo León?

Nuevo León tiene la oportunidad de aprender de errores previos (elección de 2025) y debe concentrarse en:

1. No ser espejo de la reforma federal.

La CPEUM, da un trato diferente en el artículo 116 fracción III, que es la relativa a los poderes judiciales de los Estados.

2. Profesionalización real

No basta con elegir; es indispensable formar. La capacitación debe ser previa, obligatoria y evaluable.

3. Blindaje de la independencia

Deben diseñarse reglas claras que limiten la influencia política en el ejercicio jurisdiccional.

4. Proceso electoral cuidadoso

Contar con las reformas legales necesarias para garantizar seguridad en la contienda electoral, evitar acordeones y financiamiento de grupos de poder (públicos o fácticos).

En mi mensaje final dije:

La justicia no puede improvisarse. Las reformas judiciales deben construirse con responsabilidad institucional, no con inmediatez política.

Si bien no comparto el modelo de elección popular de jueces, reconozco que el momento exige actuar con pragmatismo: si la reforma es inevitable, nuestra obligación es reducir sus riesgos y preservar la esencia de la función jurisdiccional.

La clave está en una idea central: sin jueces técnicamente capacitados, no hay Estado de derecho posible, sin importar el modelo de designación.

Felicidades a los convocantes por la organización de tan necesario foro, que muestra la preocupación real por contar con una reforma local adecuada.

Aquí comparto un video del foro y dos shorts relacionados.