Foro del IEEQ: Liderazgo y desarrollo en lo público y lo privado.

En el marco de las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer, el Instituto Electoral del Estado de Querétaro (IEEQ), organizó la mesa de diálogo “8M. Mujeres: Liderazgo y desarrollo en lo público y lo privado”, realizada en la Sala de Sesiones del Consejo.

Participé en la mesa relativa al ámbito público, donde compartí panel con la Magistrada Presidente de Sala Regional Toluca del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y con la magistrada integrante del Tribunal Electoral del Estado de Querétaro.

Dialogamos sobre los retos y avances de las mujeres en espacios de toma de decisiones en el ámbito público. Durante mi intervención compartí algunas reflexiones sobre el ejercicio del liderazgo femenino en la función pública.

Hice referencia a dos ámbitos: el del reconocimiento de derechos de las mujeres para votar y ser votadas, gracias a los avances legislativos y jurisprudenciales, pero también, a que cada vez más mujeres se interesan por los espacios públicos y políticos. Critiqué de este ámbito el que se tenga que “obligar” a que en un determinado cargo, municipio, distrito, etcétera se diga “toca mujer”, porque no debe ser imperativo, sino natural. El día que esto desaparezca y no existan obstáculos para las mujeres, habremos de decir que logramos la real igualdad sustantiva.

El otro ámbito al que hice referencia fue el de la impartición de justicia, donde, igualmente, tenemos avances legales, incluso, la última reforma de enero de 2026, a 17 leyes para lograr la igualdad sustantiva; contamos con una metodología para juzgar con perspectiva de género, un protocolo de actuación, así como tesis y jurisprudencias. Hice mención de casos en los que al aplicar esta metodología, no se resuelve un caso, sino que se traduce en el respeto y garantía de derechos a favor de las mujeres. De igual forma critiqué en este ámbito que se diga que “debemos” juzgar con perspectiva de género, cuando, también, debiera ser algo natural.

Hablé de las acciones que impulsé al interior del poder judicial, fortaleciendo una justicia con perspectiva de género, y también hacia el exterior, con decisiones y políticas orientadas a garantizar a las mujeres un acceso real a la justicia.

Estos espacios de diálogo permiten visibilizar trayectorias, pero también recordar que el liderazgo de las mujeres debe traducirse en instituciones más justas, más igualitarias y más sensibles a la realidad social.

Agradezco al IEEQ y a su presidenta la Mtra. Grisel Muñiz Rodríguez, la invitación a compartir este espacio con mujeres que, desde distintos ámbitos, contribuyen al desarrollo público, académico y social de Querétaro.

Foro Universidad Anáhuac en el marco del 8M

La Sociedad de Alumnos de Derecho de la Universidad Anáhuac Querétaro, organizó el conversatorio “Liderazgo y Trayectoria: El poder de la experiencia, mujeres que deciden, inspiran y construyen”, al que fui invitada a participar.

Fuimos recibidas por el Rector de Anáhuac Querétaro, Dr. Luis Eduardo Alverde Montemayor y por el Director de la Facultad de Derecho, Mtro. José Carlos Romo Romo. Compartí panel con la Secretaria de Educación, Dra. Martha Elena Soto Obregón, y con la Secretaria de Salud, Dra. María Martina Pérez Rendón.

Fue un espacio muy valioso de diálogo con las y los estudiantes, quienes enviaron previamente sus preguntas y permitieron que, a través de un ejercicio dinámico de sorteo, pudiéramos reflexionar sobre distintos temas relacionados con el servicio público, el liderazgo y la impartición de justicia.

Tuve la oportunidad de compartir algunos de los retos que he enfrentado en mi trayectoria dentro del Poder Judicial, particularmente durante mi responsabilidad al frente de esta institución. Entre los desafíos actuales de la impartición de justicia, destaqué la importancia de preservar la independencia judicial, condición indispensable para garantizar un Estado de Derecho sólido y una justicia imparcial.

Mencioné la importancia de prepararse en mecanismos alternativos de solución de controversias, derechos humanos, interseccionalidad y sistemas de oralidad.

También compartí con las y los estudiantes que decidí estudiar Derecho porque comprendí que, a través de esta disciplina, es posible ayudar a las personas y transformar realidades. Sin embargo, mi vocación por el servicio público judicial nació de la convicción de que los derechos se vuelven verdaderamente efectivos a través de las instituciones, y que desde ellas podemos incidir positivamente en la vida de las personas.

Mi reconocimiento a la Sociedad de Alumnos por generar estos espacios de reflexión y diálogo con las nuevas generaciones de juristas. Siempre será un gusto conversar con estudiantes comprometidos con la justicia y el servicio a la sociedad.

“Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”

La Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho, de la Universidad Autónoma de Querétaro, llevó a cabo el foro “Pilares del Derecho: Mujeres en nuestra Universidad”, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer y al que fui invitada a participar como ponente, por parte del Presidente de dicha sociedad, Julián Altube Guerra.

Compartí el panel con compañeras docentes universitarias y nos acompañó la señora Rectora, Silvia Lorena Amaya Llano. El evento fue moderado por alumnas integrantes de la Sociedad de Alumnos.

Este espacio de diálogo académico, tuvo como finalidad reflexionar sobre el papel de las mujeres en el ámbito jurídico desde las áreas jurisdiccionales, ejercicio de la abogacía, académica y de investigación; hablamos de los desafíos que hemos enfrentado en nuestra trayectoria profesional y la importancia de fortalecer el liderazgo femenino en la construcción de instituciones de justicia.

Dije a las futuras abogadas, que nunca deben ponerse ningún límite y puse como ejemplo a la primera jueza del Poder Judicial del Estado, una mujer que ya siendo maestra de educación primaria, decidió ingresar a la Facultad de Derecho de la UAQ, en un tiempo en que eran espacios dominados por los hombres; ella perteneció a un generación de solo 12 estudiantes donde era la única mujer, allá por 1955-1960; en 1963, fue designada Juez Menor Mixto en San Juan del Río un corto tiempo, y es en 1971 cuando es designada Juez de Primera Instancia en Tolimán, Querétaro. Por eso, si ella nunca se puso límites en un tiempo mucho más complicado, menos ahora con los avances que tenemos.

Para mí, siempre es significativo estar en mi alma mater, donde me formé desde preparatoria hasta doctorado y donde hoy también comparto mi experiencia como docente, dialogando con las nuevas generaciones de juristas sobre el compromiso con el Estado de Derecho, la igualdad y el acceso a la justicia.

Invité a todas y a todos a seguirse formando en la verdad y en el honor, requerimos de las nuevas generaciones pero preparadas para dominar los espacios jurídicos ante la adversidad que atravesamos con los cambios estructurales, constitucionales y legales, sobre todo, mujeres abogadas preparadas para ejercer nuevas formas de abogacía, de impartir justicia y políticas que defiendan a la República y a las instituciones que nos garantizar el Estado de Derecho.

Agradezco a la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho por la invitación y por generar estos espacios de reflexión con la comunidad universitaria.

🟣 “Derechos, Justicia y Acción por y para todas las Mujeres y las Niñas”

La Federación de Colegios y Asociaciones de Profesionistas del Estado de Querétaro (FECAPEQ), a través de su presidenta Mtra. Mayela Portos Hernández, organizó un foro que congregó a mujeres servidoras públicas para dialogar sobre los avances y retos en temas de género, con motivo del Día Internacional de la Mujer, contando con la presencia del Gobernador del Estado, Lic. Mauricio Kuri González y de los presidentes de todos los colegios de profesionistas que conforman la FECAPEQ.

En mi intervención me enfoqué en tres aspectos:

  1. El lema de ONU Mujeres para el Día Internacional de la Mujer 2026 y la agenda 20-30.
  2. La reforma a 17 leyes publicadas el 15 de enero de 2026 en materia de igualdad sustantiva.
  3. Acciones que he realizado en beneficio de las mujeres.

Y dije:

Hoy, 8 de marzo de 2026, nos congregamos en una fecha emblemática, el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema “Derechos. Justicia y Acción para todas las mujeres y las niñas”, de ONU Mujeres para este año. Esta consigna no es un simple enunciado; es un llamado global que nos convoca a actuar con determinación para derribar las barreras estructurales que impiden el acceso pleno a la justicia y a la igualdad de derechos.

Este día tiene profundas raíces en el reconocimiento de que, aún hoy, ningún país ha cerrado las brechas legales entre hombres y mujeres. Según organismos internacionales, en 2026 las mujeres solo tienen acceso al 64 % de los derechos jurídicos de que disfrutan los hombres, lo que perpetúa la desigualdad y restringe su pleno ejercicio de derechos civiles, económicos y sociales.

Este desafío no es teórico ni distante; es tangible en la vida cotidiana de millones de mujeres y niñas. Requiere de un enfoque integral y sostenido que articule normas jurídicas, políticas públicas eficaces y una cultura de respeto a los derechos humanos.

En este contexto, la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible nos ofrecen un marco normativo y ético indispensable. El Objetivo 5 de la Agenda 2030 promueve la igualdad de género y demanda poner fin a todas las formas de discriminación y violencia contra mujeres y niñas. Asimismo, el Objetivo 16 busca construir sociedades pacíficas e inclusivas, facilitar el acceso a la justicia para toda la población y fortalecer instituciones eficaces, responsables e inclusivas en todos los niveles.

En el marco de este llamado a la acción por parte de la ONU, destaco lo que considero la reforma más profunda y transversal en materia de género: el pasado 15 de enero de 2026, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la reforma a 17 leyes (que puedes consultar aquí), con un solo y firme propósito: lograr una real igualdad sustantiva de las mujeres. Celebro con ahínco esta gran reforma porque no se enfoca solo en la ley de acceso a las mujeres a una vida libre de violencia, tantas veces reformada, sino a otras legislaciones como la del seguro social, ISSSTE, la federal del trabajo, la de vivienda, educación, salud, derechos de autor, propiedad industrial, etcétera, porque en todas ellas hay incidencia en temas de mujeres, niñas, niños y adolescentes, de tal manera que la aplicación de una de ellas, puede incidir en otra.

Permítanme, desde mi experiencia jurisdiccional, enfatizar dos aspectos críticos:

Primero, el acceso a la justicia con perspectiva de género no puede ser una aspiración retórica; debe traducirse en realidades concretas. Durante mi gestión como Presidenta del Poder Judicial del Estado de Querétaro, impulsé la creación de cuatro juzgados penales especializados en violencia contra la mujer y un juzgado de oralidad en materia familiar, una iniciativa orientada a mejorar la atención, la sensibilidad institucional y la eficacia en la impartición de justicia y garantizar la inmediata adopción de medidas de protección urgente para mujeres en situación de violencia. Estas decisiones no solo fortalecieron la respuesta judicial, sino que enviaron un mensaje claro: la justicia debe ser pronta, accesible y sensible a las necesidades de las mujeres.

Segundo, la eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas exige una respuesta coordinada entre operadores jurídicos, autoridades, sociedad civil y profesionales de todas las disciplinas. La violencia de género es una violación de derechos humanos que socava la dignidad, la libertad y el desarrollo de las mujeres y representa una falla sistémica si no se aborda con rigor y compromiso institucional.

También estoy cierta que la eliminación de violencia contra las mujeres es una cuestión que nos atañe a todos y desde casa: debemos educar diferente a nuestras hijas e hijos, fuera de los estereotipos tradicionales que históricamente se han impuesto a una mujer por ser mujer y a un hombre por ser hombre. Como mujeres, debemos ser congruentes: si alzamos la voz para protestar contra la violencia, entonces, al regresar a casa no repitamos al interior de nuestras familias esos roles histórica y culturalmente asignados, porque de lo contrario, ningún cambio tendremos en un futuro, los niños, las hijas, sobrinas, ahijadas, etcétera, aprenden a partir de los hechos y de lo que observan, es decir, del ejemplo.

Por ello, concluyo con una reflexión firme pero alentadora:

Sin justicia para las mujeres, los derechos son promesas que nunca se cumplen. El compromiso con la igualdad de género no es opcional, ni es asunto de una sola profesión o de una sola institución: es una responsabilidad colectiva que exige acciones concretas, medidas sostenibles y una cultura jurídica y social que reconozca, proteja y haga efectivos los derechos de todas las mujeres y niñas.

Agradezco profundamente la invitación y la oportunidad de dialogar con mujeres comprometidas con la transformación de nuestras instituciones.

 

Primera capacitación 2026 rumbo al nuevo sistema procesal civil y familiar oral en Querétaro.

De acuerdo con el Plan General de Implementación del Sistema de Justicia Oral Civil y Familiar del Poder Judicial del Estado de Querétaro  (que pueden consultar aquí) aprobado por el Tribunal Pleno y el Consejo de la Judicatura, en el mes de enero de 2024, y que propuse durante mi gestión como Presidente del Poder Judicial, la primera gradualidad debe iniciar el 1 de junio de este año 2026 en el Distrito Judicial de San Juan del Río.

En 2024 (de febrero a agosto), iniciamos con la capacitación internacional, a cargo del Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA), organismo internacional de la OEA, con amplia experiencia en procesos de implementación en América Latina; también con la organización JusLat, conformada por expertos chilenos y argentinos en temas de transición de procedimientos escritos o tradicionales, a los orales. De igual forma, una delegación de 10 funcionarios judiciales fueron capacitados In Situ en Santiago de Chile, y el personal jurisdiccional fue capacitado en un curso conformado por dos fases.

Ahora que está próxima la entrada en vigor en el Distrito Judicial de San Juan del Río (1 de junio de 2026), el Instituto de Especialización Judicial-Escuela de Formación Judicial, inició el programa de formación dirigido al personal jurisdiccional de ese Distrito para la implementación de este nuevo modelo de justicia.

Derivado de mi experiencia como implementadora en justicia de adolescentes, así como del sistema penal acusatorio y oral en la justicia de adultos, además de ser la coordinadora del Modelo de Gestión Judicial Administrativa en oralidad penal, que cuenta con reconocimientos nacionales e internacionales, fui invitada a participar en el tema de inicio y fundamental: comprender las razones del cambio y reflexionar sobre el perfil del nuevo operador jurídico que exige la oralidad.

La transición hacia un sistema civil y familiar oral no es solo una modificación normativa; implica una transformación en la cultura judicial. Exige jueces y servidores judiciales con mayor preparación técnica, habilidades de conducción de audiencias, capacidad de argumentación y un profundo compromiso con la tutela efectiva de los derechos de las personas. Debemos transitar del modelo de juez autoritario al modelo de juez democrático.

Hablé sobre:

  1. Transiciones jurídicas.
  2. Racionalidad y crisis de la ley procesal. (aquí pueden ver la presentación del tema 1 y 2).
  3. Razones para transitar a la oralidad en materia civil y familiar (diálogos por la justicia cotidiana) aquí pueden ver la presentación.
  4. Qué significa “implementar”
  5. Perfil del juez y auxiliares en el nuevo modelo procesal. (aquí pueden ver la presentación de los temas 4 y 5)

Agradezco la apertura y el interés del personal jurisdiccional de San Juan del Río. La preparación institucional es la base para que las reformas procesales se traduzcan en una justicia más ágil, cercana y comprensible para la sociedad.

Seguimos trabajando en la formación de quienes hacen posible la justicia todos los días. ⚖️

Cumplimiento fiscal: claves para la toma de decisiones en el contexto de la reforma fiscal 2026.

El pasado 29 de enero de 2026, el sector jurídico y empresarial se dio cita para analizar uno de los temas más apremiantes del año: la Reforma Fiscal 2026, en una charla impartida por el reconocido especialista Dr. Luis Pérez de Acha. Con un aforo de más de 100 asistentes, tuve la oportunidad de participar en este for de alto nivel, donde se hizo referencia a las implicaciones de una política fiscal que prioriza la fiscalización sobre el aumento de gravámenes, así como su punto de coincidencia con el derecho penal.

Un nuevo paradigma: Fiscalización Estratégica

La premisa para 2026 es clara: “No aumento de impuestos, pero sí una fiscalización implacable”. Durante la jornada, el Dr. Pérez de Acha, destacó que el SAT ha evolucionado sus mecanismos de vigilancia, enfocándose en el combate a la evasión y el uso de factureras, lo que obliga a las empresas a migrar de un modelo reactivo a uno de estricta prevención, principalmente con las nuevas obligaciones en facturación fiscal.

Los Retos Operativos y Jurídicos

Se subrayó que el mayor desafío no es solo el cumplimiento técnico, sino la gestión de contingencias fiscales y penales. Los puntos medulares discutidos fueron:

  • Control interno reforzado: Regresar a revisar la normativa y ajustar los procesos ante los cambios.
  • Validación de procesos: No basta con tener la documentación; es necesario acreditar la materialidad y razón de negocios en cada operación.

  • Gestión Intensiva: El fortalecimiento de la relación con organismos como la Prodecon y el propio SAT es vital para resolver discrepancias antes de que escalen a un conflicto legal.

  • Litigio como última ratio: Se enfatizó la importancia de agotar las instancias de control interno y cumplimiento para evitar los costos y tiempos de un litigio fiscal complejo.

Recomendaciones para la Toma de Decisiones

Para los líderes de empresa y asesores jurídicos presentes, la conclusión fue unánime: el Gobierno Corporativo Eficiente ya no es una opción, sino una necesidad de supervivencia. La implementación de controles internos reforzados permitirá a las organizaciones navegar las nuevas obligaciones en facturación fiscal con un margen mínimo de error.

“El escenario actual exige información y diálogo constante entre las empresas y sus asesores. La transparencia es la nueva moneda de cambio ante la autoridad fiscal.”

Agradezco la invitación para participar en este encuentro de actualización, reafirmando que el conocimiento compartido es la mejor defensa ante la incertidumbre normativa.

Desafíos en la práctica jurídica ante reformas estructurales.

Introducción

El pasado 28 de enero de 2026, impartí una conferencia a los futuros abogados en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, campus Amealco, donde dije que el ejercicio del Derecho en México ha dejado de ser un terreno de certezas heredadas para convertirse en un ecosistema de adaptación constante. Al iniciar este 2026, nos encontramos en el epicentro de una transformación que no solo cambia las leyes, sino la identidad misma de quienes operamos el sistema de justicia. Frente a las nuevas generaciones de abogados en Querétaro, es imperativo analizar cuatro pilares que sostienen nuestra realidad jurídica actual: la reforma al Poder Judicial, el nuevo paradigma procesal civil/familiar, la reforma al juicio de amparo y la nueva política criminal.


1. La nueva cara del Poder Judicial.

Este 2026, es el año de preparación de la segunda parte de elección de juzgadores federales y la renovación total de magistrados y jueces del poder judicial local, cuya elección será en junio de 2027. En el Estado, tenemos la gran oportunidad de evitar los garrafales errores de la elección federal y, afortunadamente, la reforma a la Constitución general, da un trato diferente a los poderes judiciales locales.

El objetivo primordial es contar con un mecanismo que permita que los mejores perfiles sean las personas que lleguen a elección popular, para, de obtener los votos, ejerzan la función de juez o magistrado.

Este año deberán estar listas las reglas del juego, es decir, la reforma la constitución local y a las leyes secundarias como Ley Orgánica del Poder Judicial del Estado de Querétaro, Ley Electoral y todo lo que requiera para contar con un proceso electoral que requiere la ciudadanía queretana ante la inminente elección de jueces por voto popular, principalmente, un mecanismo de depuración que privilegie el mérito, la trayectoria y la ética profesional.

2. La implementación del Código Nacional de Procedimientos Civiles y Familiares.

Este año inician los procedimientos orales en materia civil y familiar en los distritos judiciales de San Juan del Río (junio), Amealco, Tolimán, Cadereyta y Jalpan (diciembre).

Ello demanda tres frentes: capacitación intensiva para operadores y litigantes; suficiencia de recursos humanos; e inversión financiera para infraestructura, sistema de gestión y salas de audiencia.

Además de lo complicado que pueda ser el proceso de implementación ante las restricciones impuestas por el mismo código en el artículo sexto transitorio que pueden leer aquí, enfrentamos otras problemáticas que se entrecruzan con la mal llamada reforma judicial, porque el personal jurisdiccional al que ahora se le está capacitando, no será precisamente el personal que estará al frente de la justicia oral civil y familiar, pues si bien, tal sistema debe quedar implementado en su totalidad el 1 de abril de 2027, lo cierto es que para el 1 de octubre del mismo año, tendremos nuevos jueces y magistrados que sean los ganadores por voto popular, y así como puede llegar un perfil preparado y capacitado, también podrá llegar quien no lo esté, con todo lo que ello significa para el ciudadano que reclama justicia.

Y por parte de los abogados, en 2026, el abogado que no domine la litigación oral y las plataformas digitales está, técnicamente, fuera del mercado.

La coincidencia temporal con la reforma judicial multiplica el reto: nuevos juzgadores operando en un nuevo sistema procesal implica una reingeniería integral.

3. El Amparo bajo la lupa: Límites y Desafíos.

Ya me he ocupado en otras entradas sobre las recientes reformas a Ley de Amparo del 16 de octubre de 2025, que introduce un nuevo concepto de interés legítimo, incrementa las exigencias para conceder la suspensión del acto reclamado y debilita el cumplimiento del amparo por parte de la autoridad responsable, con reglas que fortalece su margen de acción; todo lo cual, exige demasiado en los abogados y futuros abogados para establecer estrategias de defensa y argumentativas que permitan que un ciudadano, violentado en sus derechos, pueda acceder al amparo.

En términos prácticos, el ciudadano se enfrenta a barreras más altas, mientras que la autoridad dispone de mayores márgenes; de ahí que el litigio deba ser cada vez más estratégico, con construcción de casos que aspiren no sólo a la reparación individual sino a impactos estructurales.

Lo anterior generará, también, recurrir más al control de convencionalidad. Si el amparo pierde fuerza frente a la ley, la responsabilidad del juzgador de aplicar el bloque de constitucionalidad se convierte en la última línea de defensa.

4. La nueva política criminal en el país.

De igual forma, en otras entradas he hablado de las reformas a través de las cuales: se militarizó a la Guardia Nacional con reconocimiento constitucional, se le dieron facultades de investigación, se creó la figura de jueces sin rostro, se amplió el catálogo de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa y se ordenó a los jueces aplicar literalmente dicha disposición constitucional (artículo 19 constitucional, segundo párrafo), todo lo cual marca la nueva política criminal en nuestro país.

El mensaje sistémico es claro: se robustece el poder punitivo del Estado y se estrecha el margen de maniobra del juez. La respuesta profesional no puede ser la resignación, sino la excelencia técnica en litigación y la estricta adhesión a estándares de derechos humanos.

Prospectiva: El Abogado del Futuro.

El escenario nacional en 2026 exige un perfil híbrido. Ya no basta con ser un “letrado” en el sentido clásico; el futuro pertenece a quienes logren equilibrar cuatro dimensiones:

  1. Litigio estratégico: Estaba reservado al ámbito constitucional y de derechos humanos, pero ante las reformas enunciadas, los abogados hoy deben estar preparados, no solo para resolver un conflicto inter partes, sino provocar cambios -estructurales, sociales, legislativos o de políticas públicas-, para proteger derechos humanos y visibilizar injusticias sistémicas.

  2. Destrezas de litigación oral y argumentativas: Dominio de la oralidad y convencimiento en audiencias, ahora también las materias civil y familiar (además de mercantil, penal, laboral)

  3. Manejo de tecnologías: Uso ético de la IA y gestión digital. Habilidades para el uso de firma electrónica avanzada, juicio en línea, gestión digital de expedientes y cultura probatoria apoyada en evidencia tecnológica.

  4. MASC: Saber solucionar conflictos a través de la conciliación, mediación, arbitraje, como primera opción, no como recurso residual.

Y principalmente, un gran compromiso social: Entender que la justicia, ahora más que nunca, es un servicio público bajo el escrutinio social.

Ya no basta con saber derecho sustantivo; se requieren destrezas en litigación, mecanismos alternativos y uso de plataformas digitales, tomando en cuenta que en contextos de transición normativa, la ética es el ancla de certeza jurídica y confianza pública.

El derecho mexicano vive una fase de reconfiguración profunda. No se trata sólo de nuevas normas; estamos ante nuevas prácticas y nuevas responsabilidades. El profesional del derecho que el país requiere combina solvencia técnica, ética pública y una comprensión estratégica del litigio. Porque, hoy más que nunca, el derecho no se lee únicamente en libros y códigos: se defiende en audiencias, se delibera con evidencia y se ejerce con responsabilidad

Estamos construyendo el Derecho mientras lo ejercemos. A los estudiantes de Querétaro les digo: no teman a la incertidumbre del cambio. La arquitectura de la justicia en 2026 es más abierta y dinámica, pero su cimiento debe seguir siendo el mismo: la protección de la dignidad humana y el imperio de la razón sobre la fuerza.

Aquí les comparto la presentación del día de la Conferencia Amealco

 

Prospectivas jurídicas, un vistazo al 2026.

El pasado 19 de enero de 2026, Inteli-Iuris me invitó a participar en el panel “Prospectivas jurídicas, un vistazo al 2026”, en el que reunió a expertos en diversos temas como el señor ministro José Ramón Cossío Díaz, Luis Pérez de Acha, José Roldan Xopa, Eduardo Bohorquez López, Mónica Gozález Contro y Jorge Sepúlveda García. 

Mi participación se centró en las prospectivas de la justicia local y la independencia judicial, en el marco de la reforma al poder judicial. 

Sostengo que este 2026 marca un punto de inflexión para el constitucionalismo en México, porque es el año de preparación para la segunda parte de elección de juzgadores federales y del resto de Estados que no fueron a las urnas en 2025. Tras la publicación de la reforma el 15 de septiembre de 2024 y la posterior jornada electoral del 1 de junio de 2025, el sistema de impartición de justicia atraviesa una fase crítica de reconfiguración estructural, operativa y de legitimación. 

La reforma judicial plantea un cambio estructural profundo: la elección popular de jueces rompe con el modelo tradicional de carrera judicial basado en méritos, controles institucionales y profesionalización. Ante ello, es imperativo reflexionar sobre cómo adaptar este nuevo esquema sin debilitar la independencia judicial. 

El GRAN reto consiste en generar acciones acorde a los mandatos constitucionales vigentes: tenemos un mandato constitucional que debe ser respetado sin claudicar en la defensa de la excelencia técnica y el mérito profesional. La Constitución da un trato distinto a los estados (en el artículo 116-III); la federación no tiene para donde hacerse, a menos que venga una reforma para corregir los errores de la elección de 2025. 

La legitimidad de un juez no se agota en las urnas, MENOS cuando el 87% del padrón electoral optó por la abstención. Esta cifra plantea un desafío sustantivo para la legitimidad de los nuevos juzgadores que iniciaron funciones en septiembre de 2025; fuimos testigos del proceso, de la elección, y ahora, de su desempeño.  

Ya se ha dicho hasta el cansancio que la independencia judicial no es un privilegio y que la elección por voto popular introduce el riesgo latente de que los jueces respondan a intereses de partidos políticos, grupos de presión económica o incluso organizaciones criminales, PERO NADA SE HA HECHO PARA EVITARLO, y en los estados estamos en posibilidad de hacerlo. 

El Dr. Luis Pérez de Acha ha señalado que el desmantelamiento de la carrera judicial puede llevar a un gobierno autárquico donde el derecho sea un instrumento de justificación del poder y no un límite al mismo; por ello, quiero añadir otros elementos más allá de la reforma judicial para analizar todo en su contexto:  

Los principios de un estado constitucional de derecho es el reconocimiento de derechos a favor de las personas y los claros límites que deben estar establecidos al ejercicio del poder. Sin esto, no tenemos constitucionalismo. Además, somos una república, que se distingue por la división o separación de poderes. Lo anterior está en crisis en nuestro país por una sobrerrepresentación en el Congreso de la Unión y ahora con los jueces constitucionales (ministros) elegidos por voto popular, claramente vemos cooptados al legislativo y judicial, pero también, por otras reformas que están delineando los escasos límites a la autoridad y donde se está minando el poder de los jueces. 

Las “razón” principal que se dio para justificar la mal llamada reforma judicial, fue hablar de la “corrupción de jueces”, porque no están alineados a los objetivos del ejecutivo, sueltan criminales y no permiten u obstaculizan la recaudación fiscal. La solución fue debilitar al poder judicial, al eliminar los contrapesos bajo el argumento de que ahora los jueces obedecen al pueblo y si no, el Tribunal de Disciplina Judicial está para sancionarles. 

Con esto se comprometen los dos principios de la moral legalizada en el ejercicio de la judicatura: la INDEPENDENCIA e IMPARCIALIDAD.  

A esto sumamos la nueva política criminal, que se delinea a través de: 

  1. Reforma a la Guardia Nacional ahora militarizada (reforma del 30-sep-24) y con facultades de investigación (reforma del 31-dic-24) 
  2. Ampliación del catálogo de delitos de prisión preventiva oficiosa con la nueva leyenda de que los jueces no deben interpretar y aplicar literal el texto constitucioal (31-dic-24) y otra ampliación más al catáogo de delitos (reforma del 1-abr-25). 
  3. La creación de la figura de jueces sin rostro para delitos de delincuencia organizada (15-sep-24) 
  4. Reforma a la Ley de Amparo (16-oct-25) que afecta temas de interés legítimo,  suspensión del acto reclamado, retroactividad y cumplimiento del amparo a cargo de la autoridad responsable. 

Si el nuevo diseño constitucional se orienta hacia la elección popular de jueces y todas estas reformas dejan ver la falta de límites al poder, entonces, deben garantizarse al menos cuatro pilares:  

  • Requisitos estrictos de formación jurídica y ética en los aspirantes: no solo 8 de promedio en su licenciatura, sino proceso estrictos y rigurosos para elegir a los mejores perfiles.
  • Comités de Evaluación realmente autónomos que certifiquen idoneidad de los aspirantes antes de permitir la candidatura: quién y cómo se elegirá a quienes conformen los comités de evaluación de cada uno de los poderes del Estado y establecer, desde ahí, requisitos de elegibilidad.
  • Mecanismos de evaluación periódica, técnica e independiente: desempeño pero también observatorio sobre independencia judicial.
  • Implementar mecanismos de justicia abierta.

Los poderes judiciales estatales pueden convertirse en espacios de innovación institucional, si se establecen reglas claras que preserven los principios del debido proceso, la imparcialidad y el profesionalismo. La prospectiva exige no idealizar ni rechazar de plano el nuevo modelo, sino diseñarlo con rigor técnico y compromiso democrático. 

Por eso, este año 2026 será recordado como el periodo en que México decidió si su sistema de justicia se convertía en un apéndice de la política o si lograba construir una nueva forma de independencia basada en la transparencia y el respaldo ciudadano crítico y para ello propongo: 

  • Legitimidad de Desempeño vs. Legitimidad de Origen: La elección popular es un hecho consumado que debe ser acompañado de un rigor técnico inquebrantable. El voto da el cargo, pero el conocimiento y la ética dan la autoridad moral para juzgar.    
  • Federalismo Judicial Activo: Las judicaturas locales no deben ser meros espejos del modelo federal. Querétaro debe seguir impulsando su propio camino preservando la carrera judicial hasta donde el marco constitucional lo permita. La justicia local es la más cercana a la ciudadanía, ya que más del 80% de los conflictos jurídicos se resuelven en el ámbito estatal. Por eso, no debemos improvisar. 
  • La justicia abierta como modelo de resistencia y transparencia, si los jueces van a ser electos, la transparencia debe ser radical. Esto incluye no solo la publicación de sentencias, sino mecanismos reales de rendición de cuentas, procedimientos disciplinarios, sentencias ciudadanas, lenguaje claro, etcétera. La legitimidad se ganará a través de la “puerta abierta” y la cercanía con la sociedad, rompiendo la imagen de una justicia encerrada en muros de tecnicismos incomprensibles. 
  • Alianza con la Sociedad Civil y el Sector Privado: La International Chamber of Commerce (ICC) México ha pasado de la crítica a la colaboración pragmática. Claus Von Woebeser, su presidente, ha anunciado un curso de capacitación de seis meses para jueces en materia de arbitraje y mediación en conjunto con la Escuela Judicial del Poder Judicial de la Federación; o, la vigilancia que ha anunciado Coparmex que realizará. Ambas, son herramientas vitales para mantener la calidad de la justicia. Los tribunales deben recibir con agrado este escrutinio para fortalecerse.    
  • La Justicia como patrimonio de todos: La independencia judicial no es para beneficio de los jueces, sino para asegurar que cualquier ciudadano, frente al poder más grande, encuentre en un juez a un protector imparcial de sus derechos. 

Si como dicen, la elección popular de jueces puede ser una oportunidad para acercar la justicia a la gente, no debe ser a costa de su independencia, imparcialidad y profesionalismo. 

Diseñar el futuro del Poder Judicial local exige rigor técnico, diálogo institucional y firmeza democrática. No podemos improvisar. 

Agradezco a Inteli-Iuris y a la Barra Mexicana Colegio de Abogados, A.C., la invitación a participar en tan interesante conversatorio. Un honor compartir panel con grandes referentes a nivel nacional. 

31 años de servicio público judicial.

Hoy, tengo la fortuna de estar cumpliendo 31 años de carrera judicial; más de tres décadas en mi querido poder judicial, en los que he tenido la grandiosa oportunidad de ocupar diversos cargos administrativos y jurisdiccionales.

Inicié como meritoria y el 20 de octubre de 1994 me designaron mecanógrafa en un juzgado penal; de ahí, colaboré en el Instituto de Especialización Judicial en el que formé parte del equipo que creó la carrera judicial y el primer concurso de oposición para jueces. Fue inaugurado por el entonces gobernador, Enrique Burgos García.

Fui secretaria particular de dos presidentes del Tribunal Superior de Justicia y director jurídico del poder judicial.

En enero de 2008, el pleno me designó como la primera juez de oralidad en el Estado, al ser también la primera juez de adolescentes, función que ejercí durante 8 años. Ahí, desarrollé el sistema de gestión con el que deben trabajar los procedimientos orales, mismo que implementé en la justicia penal oral de adultos en mayo de 2016 en distrito judicial de Querétaro y que es el que funciona hasta la fecha.

El 28 de diciembre de 2015, fui designada por la Legislatura del Estado, magistrada propietaria por tres años y el Pleno me adscribió a la entonces primera Sala Penal. Posteriormente, fui ratificada por la legislatura por 9 años más, periodo que concluirá en diciembre de 2027.

Tengo el gran honor de haber presidido a mi poder judicial. Por unanimidad, el pleno me designó presidente para el trienio que va de octubre de 2021 a septiembre de 2024.

Desde el inicio, me plantee un programa de trabajo que ejecuté a lo largo de los 3 años:

  • Me propuse un poder judicial abierto y cercano a la sociedad para lograr conocimiento público de la institución, creando el Observatorio Ciudadano y emprendí campañas como “Caravana Itinerante”, “Conoce tus derechos” y “Conoce al Poder Judicial”;
  • Llevé a mi poder judicial a tener presencia nacional e internacional;
  • Establecí un mecanismo de rendición de cuentas por parte de los jueces, al final, mostré cómo se invirtió la ecuación: los jueces tenían mayor productividad y menos pendientes en autos y sentencias.
  • Me enfoqué en la calidad de la justicia y en un leguaje ciudadano;
  • Eché andar un nuevo sitio web accesible y con datos estadísticos;
  • Introduje inteligencia artificial con un ChatBot “Lex” en la página web y con Josefa que era la vocera oficial;
  • Firmé convenios con diversas instituciones para lograr comunicaciones electrónicas entre autoridades y jueces y así acortar tiempos de respuesta;
  • Eliminé los libros de registro físico e implementé los exhortos electrónicos, para eficientar el tiempo de los funcionarios judiciales y aumentar productividad;
  • Renové el parque vehículos y equipos de cómputo obsoletos;
  • Di estabilidad a los compañeros de trabajo con sus ratificaciones y nivelaciones salariales;
  • Incrementé el uso del expediente electrónico por parte de los abogados;
  • Impulsamos el uso de mecanismos alternativos;
  • Y logré un Nuevo Palacio de Justicia.

Actualmente, estoy muy feliz y satisfecha de haber regresado a mi Sala Penal, misma que presido desde 2024, ejerciendo mi función con gran compromiso y responsabilidad en beneficio de los justiciables.

Datos con sentido de justicia.

El 30 de septiembre de 2025, participé en el foro “Datos con Sentido de Justicia”, organizado por GIZ (Cooperación Técnica Alemana), en colaboración con Juicio Justo, A.C., bajo un formato denominado Open Space. El evento fue en el Club de Banqueros de la Ciudad de México y congregó a representantes de poderes judiciales, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, organizaciones de la sociedad civil, académicos, periodistas y abogados postulantes.

Hablé sobre “Justicia basada en evidencia: el uso de datos para la transformación institucional y el acceso efectivo a la justicia”, bajo tres ejes clave:

  1. Transformación institucional: cómo los datos fortalecen la planeación estratégica, la evaluación de desempeño y la rendición de cuentas.
  2. Toma de decisiones basada en evidencia: uso de indicadores para mejorar la gestión judicial.
  3. Enfoque centrado en las personas: cómo los datos permiten detectar necesidades específicas, reducir tiempos de respuesta y hacer más accesible el sistema de justicia.

Todo en el marco de la justicia abierta y transparencia de datos.

Lo anterior relacionado con los temas que implementé en mi gestión como Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Querétaro, de 2021 a 2024 y los avances que dejé como la creación de la Unidad de Estadística, un nuevo sitio web y rendición de cuentas de los jueces.

La justicia como sistema de información.

  • Hice referencia a que los tribunales somos entes generadores masivos de muchos datos: expedientes, resoluciones, audiencias, pero que partimos de varios problemas porque la información está en desorden o desarticulada, y no se toma en cuenta para las decisiones que vayan transformando a la institución. Insistí en la necesidad de institucionalizar una cultura de datos en los poderes judiciales y de cómo éstos me ayudaron a tomar decisiones para mejorar el servicio de impartición de justicia.

Transformación institucional a partir de datos.

  • Diseño e implementación de sistemas de control y monitoreo jurisdiccional siempre son necesarios. Expuse los sistemas con los que cuenta el Poder Judicial del Estado de Querétaro, que en materia penal es el SIU (sistema informático único, creado desde Cosmos) y Praxis que aplica al sistema civil, familiar, mercantil y laboral.
  • Uso de indicadores para detectar cuellos de botella y reasignar cargas de trabajo.
  • Puse ejemplos reales de cómo la analítica permitió reducir los tiempos de resolución en ciertas materias, como las comunicaciones electrónicas, los exhortos electrónicos entre jueces del Estado, la eliminación de libros de registro físicos y evitar doble trabajo al personal, etcétera.

Toma de decisiones basada en evidencia.

  • Priorización de políticas públicas judiciales con base en estadísticas confiables y evaluación del desempeño judicial: eficiencia, eficacia, productividad.
  • En esta parte puse de ejemplo:
    • La reducción en los tiempos de respuesta que tuvieron los jueces civiles, familiares y mixtos a partir de analizar sus estadísticas, es decir, cuánta carga de trabajo recibían (promociones) y la cantidad de sentencias pendientes por dictar. A partir del análisis de dichos números y de la implementación de sistemas de gestión, se logró que las promociones estuvieran acordadas en los términos que permite la ley y sentencias dictadas en plazos razonables. Mostré que cuando inicié mi gestión (1 de octubre de 2021), los jueces tenían mayores pendientes y menor productividad, y al final de ésta (30 de septiembre de 2024), la estadística se invirtió, es decir, era mayor la productividad y menores los pendientes.

Acceso efectivo a la justicia con enfoque centrado en las personas.

A partir de los datos estadísticos sobre:

  • Delitos más comunes de violencia contra la mujer y el sentido de resoluciones, creamos 4 juzgados penales especializados en la atención de delitos contra mujeres, capacitando de manera específica a cuatro juezas para una mejor atención de esos casos. Dichos juzgados conocen de los delitos de violencia familiar, violencia de género, abuso sexual, violación y feminicidio.
  • A partir de un análisis de cuánto tiempo tardaba una mujer que solicitaba una medida de protección urgente en materia familiar, es que también propuse la creación de un juzgado familiar exclusivo para atender este tipo de medidas, cuyo juzgado trabaja en un sistema de audiencias y oralidad, logrando reducir el tiempo de atención, de tres horas a 25 minutos, en promedio.
  • También a partir del análisis de datos, detecté la necesidad de incrementar un juzgado más en oralidad penal, lo cual nos ha permitido que continuemos con un sistema de gestión sano y sin colapso.
  • Además, mejoramos los servicios de orientación jurídica y atención ciudadana, a partir de encuestas que realicé, donde nos dimos cuenta de que las personas no conocían sus derechos, no conocían a la institución y tenían dudas de cuándo acudir y qué hacer. Lo anterior generó las campañas:
    • “Conoce tus derechos”;
    • “Caravana itinerante” (ir a las comunidades a acercar servicios de orientación);
    • “Conoce al poder judicial (asistir a escuelas a dar charlas sobre la institución y cómo prevenir violencia en las mujeres desde edades tempranas, así como orientación sobre justicia para adolescentes);
    • Creamos un nuevo sitio web con información accesible.
    • Creamos un Chat Bot denominado “Lex” que está en la página oficial, al que se le hacen preguntas sobre la institución u orientaciones jurídicas.
    • Contamos con la herramienta “Inegra2” para que personas con discapacidad puedan navegar por nuestro sitio web.
    • Lanzamos una nueva App y promovimos el expediente electrónico, con la finalidad que abogados y usuarios acudan a juzgados sólo cuando es necesario, pues dichas herramientas permiten consultar sus acuerdos desde sus despachos o desde donde se encuentren. Lo anterior, a partir de los datos que analizamos sobre la cantidad de personas diarias que nos visitan, lo que generaba problemáticas de movilidad y espacios de estacionamiento para acudir a Ciudad Judicial.

Concluí señalando que apostar por una justicia basada en evidencia es apostar por una justicia más humana, eficiente y accesible.

El poder judicial del siglo XXI debe ser una institución que aprenda de sus datos y los traduzca en decisiones justas.