Del 6 al 8 de mayo de 2026, se llevó a cabo la Conferencia Internacional Justice Matters: Justice First. Stability Follows, organizada por HiiL, que es el Instituto de La Haya para Innovación del Derecho.
El título de la conferencia está relacionado con el mensaje que desde La Haya se envió: Primero la justicia, después la estabilidad: “La justicia importa”, lo cual aboga por un nuevo enfoque global.
De acuerdo con HiiL, el mundo se hunde cada vez más en la inseguridad. Por duodécima vez en dieciséis años, la paz mundial ha disminuido, y solo en los últimos cinco años los niveles de conflicto se han duplicado. Hoy, cincuenta países se ven asolados por una violencia extrema, intensa o turbulenta, desde guerras prolongadas y represiones autoritarias hasta una espiral de delincuencia y colapso estatal. No se trata de una crisis pasajera; es un fallo estructural. En el centro de este fallo reside un déficit de justicia. Si bien las respuestas militares, los altos el fuego y las negociaciones de desarme dominan la respuesta global a los conflictos, a menudo se ignora la ausencia de vías justas, accesibles y legítimas para la resolución de agravios. Sin embargo, la inestabilidad rara vez surge de la nada. Crece donde las personas son excluidas, maltratadas o ignoradas; donde la corrupción sustituye a la rendición de cuentas; y donde los sistemas jurídicos sirven al poder, no a las personas. La estabilidad y la justicia no son objetivos políticos separados; son condiciones interdependientes para la paz.
Durante toda la conferencia se manejó la idea de que la justicia misma debe convertirse en el fundamento de una paz duradera y sociedades resilientes. En este enlace pueden consultar todo lo relativo a la Conferencia, que invitó a un diálogo franco y honesto sobre lo que significa que la estabilidad vaya de la mano de la justicia: convertir la justicia en una estrategia fundamental para la prevención de conflictos y la consolidación de la paz, reorientar la cooperación internacional para el desarrollo y la diplomacia para priorizar el acceso a la justicia, y respetar los mecanismos locales de resolución de controversias.
Me correspondió participar en la mesa: “Diálogo judicial de alto nivel: Construyendo una justicia centrada en las personas en África e Iberoamérica” en el que analizamos cómo los enfoques de justicia abierta y centrada en las personas pueden fortalecer la estabilidad, la confianza y el acceso a la justicia. Fue organizado por la Alianza Africana para la Justicia Centrada en las Personas y la Alianza Iberoamericana para el Acceso a la Justicia, en colaboración con HiiL, Pathfinders, RIJA y el PNUD, el evento fue un espacio de intercambio entre pares para el liderazgo judicial y el aprendizaje interregional.
Compartí panel con:
- Honorable Magistrada Jaceguara Dantas da Silva, Consejo Nacional de Justicia y Magistrada del Tribunal de Mato Grosso do Sul, Brasil.
- Honorable. Magistrada Lillian Tibatemwa-Ekirikubinza, Magistrada de la Corte Suprema de Uganda.
- Honorable Magistrado Gerardo Rubén Alfaro, Magistrado de la Corte Suprema de Costa Rica.
- La Honorable Jueza Catherine Ogunsanya, Jueza del Tribunal Superior del Estado de Ogun, Nigeria.
- La Honorable Jueza Diana Rachel Kavedza-Mochache, Jueza del Tribunal Superior de Kenia.
- Honorable Magistrada Alexandra Sandoval, Jueza de la Sala de Amnistía e Indultos y Coordinadora de la Comisión de Género de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia.
Acudí por parte de la RIJA (Red Internacional de Justicia Abierta) de la que formo parte, y en este enlace puede consultar la nota al respecto.
Esta conferencia me generó inmensas reflexiones; escuchar las experiencias de juzgadores de regiones del mundo que se han caracterizado por múltiples conflictos armados, de violación a derechos humanos y demás atrocidades, me hizo valorar aún más la realidad de nuestro país, que aunque lamentable, no asemeja a esas crudas experiencias, pero mi mayor admiración fue escuchar que, a pesar de esas atrocidades, las personas buscan y quieren justicia, no venganza, y apuestan en sus sistemas de justicia para fortalecer las instituciones, poder sancionar a los responsables, evitar impunidad y regresar a las víctimas la dignidad, para ello, dijeron, es importante que se evite la injerencia política en los poderes judiciales, precisamente para dar la justicia que las personas merecen.
Aquí dejo el video al respecto y uno más sobre mi participación.
Un verdadero orgullo ser la única juzgadora mexicana en asistir, compartir la experiencia de Querétaro en justicia abierta y mecanismos de justicia informal, en el marco de la mal llamada reforma judicial.
Nuestro país sigue llamando la atención en negativo por la elección popular de todos los jueces, federales y locales, incluidos los ministros. Mientras en otros lares fortalecen sus sistemas de justicia, aquí, lamentablemente se debilita a los poderes judiciales, en perjuicio de todas las personas.

